Francisco José Espada dio una vuelta al ruedo y fue cogido por el quinto.
Las Ventas, 16 de julio.
Último festejo de julio. 6.220 espectadores.
Toros de Robert Margé .
Borja Jiménez, ovación y vuelta al ruedo.
Francisco José Espada, vuelta al ruedo y herido.
José Fernando Molina, que confirma la alternativa, silencio y silencio.
Espada, durante su segunda faena, sufrió una voltereta y, ya en el suelo, el toro le volvió a coger, levantando al diestro por los aires feamente. Tras eso fue llevado a la enfermería inconsciente y con una cornada en el muslo dereho.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Toros de Robert Margé, serios, encastados, de buena presencia y comportamiento diverso ante los que la terna mostró entrega, buena disposición y actitud. Borja Jiménez dejó ver que su toreo tiene suficiencia para enfrentarse a un encastado y peligroso ejemplar, tirar de técnica, poderle y derrochar arte. En el otro, manso y complicado, exhibir temple, mandar, ligar y tener la mala suerte de que el Presidente deniegue la oreja que fuertemente solicitó el público. Francisco José Espada toreó con actitud y firmeza, tragó ante un áspero toro y ligó sin enmendarse. Estuvo en torero toda la tarde pero en el otro sufrió una cornada grave con dos trayectorias en el muslo derecho. José Fernando Molina, quien confirmó, mostró buen concepto y falló con los aceros.
Con estéticos lances a pies juntos y templadas verónicas saludó Borja Jiménez a su primero rematando con una vibrante media. Inició en la muleta con pases por alto, estatuarios y trincherazos. La primera serie por el derecho, en terrenos más allá del tercio, fue rápida. En la segunda el recorrido resultó menor y se metió hacia el cuerpo. Cambió al pitón izquierdo y en esta tercera serie exigió al astado, lo pudo y desde ese momento lo que quería era irse. En terrenos cercanos a toriles y semigenuflexo arriesgó y tragó. En el otro, abanto de salida, sólo pudo estirarse en dos al engancharse el capote. Rodilla en tierra y semigenuflexo comienza de muleta. Aunque manso y encastado tuvo un buen pitón derecho y muy asentado en dos intensas series ligó y bajó la mano conectando con el respetable. En la siguiente aguantó un parón, prosiguió dándolos reunidos y remató mirando al tendido. Por el izquierdo una serie alargando el recorrido y en la siguiente el toro quería irse y finalizó con emoción a pies juntos a pesar de que rebañaba. Las manoletinas finales gustaron.
Francisco José Espada estuvo muy asentado con la muleta ante su áspero primero. Tragó por ambos pitones, ligó y se lo sacó con brazo y muñeca pero sin ceder terreno. Firme estuvo siempre aunque a veces la embestida fuera descompuesta. No acertó con la colocación del estoque. Su segundo se quedó corto en el capote. Lo recibió de lejos y sin probaturas con la muleta. Francisco vio la bravura, transmisión y fijeza continuando con series largas, lentas, rematadas por excelentes pases de pecho. Por el izquierdo fue a menos y en las bernadinas finales lo prendió por el muslo. Violentamente lo levantó. Fue llevado a la enfermería. Borja estoqueó.
José Fernando Molina confirmó y mostró buen toreo en series con la muleta en la izquierda, ligando, corriendo bien la mano y con lentos pases de pecho ante un complicado ejemplar. Por el derecho sufrió enganchones y se fue quedando. Brindó el último de la tarde al Francisco José Espada. Se pasó con lentitud por detrás y por delante al noble toro que no tuvo transmisión. Fue a menos y hubo de perderle pasos para ligar.









