La plaza de toros de Benidorm, cerrada desde hace ya más de un año, sigue sin poder acoger funciones. Ahora por daños estructurales.
Tras los informes que, a petición de la Concejalía de la Plaza de Toros del Ayuntamiento de Benidorm, realizó hace un mes un equipo municipal y el posterior llevado a cabo por la Universidad de Alicante, la plaza de toros de esta ciudad alicantina no podrá acoger festejos ni albergar grandes eventos, al menos hasta que se determinen los posibles daños estructurales que puedan existir.
De hecho, ya se denegó por estas circunstancias el permiso solicitado para dar una corrida en la pasada Semana Santa y la mala situación del recinto ha obligado incluso a trasladar a otro lugar el concierto de Raphael, previsto para el día 15 de septiembre, que se tendrá que realizar en el Auditorio Julio Iglesias del Parque de L’Aigüera.
De todas formas, el Ayuntamiento ha contratado ya a un laboratorio de ensayos para que efectúen todas las pruebas que aporten «datos reales» del estado de la estructura y se ha encargado a la Universidad que analice estos datos y aporte soluciones para reparar el inmueble. Una vez finalizados estos procesos, el equipo de gobierno benidormí estudiará las actuaciones a efectuar para rehabilitar la plaza, siendo intención del consistorio ponerla a punto, aunque habrá que esperar a las conclusiones de los dos estudios para ver el grado de deterioro de la misma y el montante a consignar para solucionar posibles incidencias.









