Disertó el catedrático Francois Zumbiehl. Barcelona.- José R. Palomar. El pasado viernes tuvo lugar el último de los coloquios en torno a Manolete que ha venido celebrando la Casa de Madrid en Barcelona, y gracias a los buenos oficios de Fernando del Arco, así como los del presidente de la entidad Florencio García Cuenca. Del Arco, poco a poco restableciéndose de su percance de salud, hizo acto en la sala, aunque no pudo quedarse al coloquio, del que fue protagonista el Catedrático de Lenguas Clásicas Francois Zumbiehl. El aficionado francés disertó sobre la tauromaquia de Manolete, cuyos vértices fundamentales pudieron cifrarse en: “el sitio”: impuso su concepto de esa tauromaquia a la mayoría de los toros;” el aguante”: se mostraba impávido ante el toro, siendo la figura del diestro el eje sobre el que giraba el morlaco; “la quietud”: y finalmente “la ligazón”: un camino ya emprendido por Belmonte, y seguido por Chicuelo. Zumbiehl explicó una sabrosa anécdota, a colación de cuando el diestro cordobés se presentó en la Monumental de México. Tras el impacto que produjo, un avieso periodista le preguntó: “¿por qué no se ha movido, maestro?... También resaltó, en otro orden de cosas la flexibilidad de sus muñecas, y su punto fuerte: la forma de ejecutar la suerte suprema, en la que tuvieron lugar gran parte gran parte de sus cogidas, incluida la mortal que le infirió el toro “Islero” en Linares… Francois recordó como su principal rival en los últimos tiempos, Luis Miguel Dominguín, fue …






