Se nos ha ido un grande: Hilario Taboada. Persona de una extraordinaria dimensión humana, y torero ejemplar a pesar de que su palmarés artístico se escribe en letra pequeña, como él mismo advertía en la intimidad con allegados, prueba fehaciente de su indisimulada grandeza y elegante humildad; porque en su perfil personal, hay que hacer hincapié, están ya inmortalizados para la historia y destacan sobremanera el entusiasmo y amor que profesó al toreo. Los toros y, es necesario adelantar, la familia, han sido los parámetros fundamentales en la vida de Hilario.






