Se acaba de consumir un nuevo capítulo de la feria de julio de Valencia, en su momento la más importante del calendario y modelo de todas cuantas vinieron después. Pero... los tiempos cambian, los intereses mudan y, al final, nada queda, que ya cantase Machado y, antes, explicase, con aguas y ríos, Heráclito. Lo que fuese gran acontecimiento valenciano tiene un horizonte oscuro y nada claro.






