Para los próximos cinco años.
Ha sido uno de los grandes éxitos de los últimos tiempos y se ha confirmado con la concesión de un Goya, la versión española de los Oscar, y el reconocimiento de un sector declaradamente hostil a la cosa taurina. Pero Tardes de soledad excede a una consideración estrictamente temática y acerca al mundo la realidad del mayor espectáculo que existe hoy sobre la faz de la tierra: el toreo.
Ha solicitado el alquiler de la plaza de La Misericordia para que Zaragoza no se quede sin toros en abril.