Siempre se ha dicho que el agua es una bendición. Y así es, efectivamente, no en vano en este elemento, parece, está el origen de la vida y ya Séneca lo tenía claro al afirmar que “la vida es la lluvia y el trueno en el cielo, lo que es y lo que no es”. Pero también es cierto que no en todo momento llueve a gusto de todos.






