La izquierda radical sigue empeñada en atacar a la tauromaquia, aunque sea desvirtuando la realidad.
La izquierda radical sigue empeñada en atacar a la tauromaquia, aunque sea desvirtuando la realidad.
Como a la fuerza ahorcan, y siempre la función ha creado al órgano, los tiempos, malos tiempos, que nos toca vivir, obligan al sector taurino a tirar de ingenio para poder salir adelante. Lo de renovarse o morir nunca estará mejor dicho.
La Asociación Sindical de Profesionales Taurinos acusa a la Fundación del Toro de Lidia de trato discriminatorio.