Autor: Paco Delgado

HomePaco Delgado
Paco Delgado

Paco Delgado

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma. Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino. Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón… Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.

Las Rozas de Puerto Real (Madrid). Toros de Antonio López Gibaja, el quinto premiado con la vuelta al ruedo. Curro Díaz, aplausos y saludos. José Garrido, oreja y aplausos. Jorge Isiegas, dos orejas y oreja. Foto: Juan Revelles/ANFT   Constantina (Sevilla). Primera semifinal del Circuito de Novilladas de Andalucía. Novillos de La Palmosilla y Ángel y Juan Antonio Sampedro Pablo Paéz, oreja y oreja Jorge Martínez, vación tras aviso y oreja tras aviso Manuel Perera, dos orejas y dos orejas

Todo pasa, nada queda... excepto el recuerdo. La memoria es fiel servidora y guarda y custodia, principalmente, de lo bueno. O así debería ser. Manzanares, a quien marcó su origen, entró no ya en la historia, sino en la leyenda.

El Juli paseó la única oreja de un festejo marcado por el poco juego del ganado. Castellón, 25 de junio. Segunda de feria. Más de tres cuartos del aforo permitido. Toros de Alcurrucén, bien presentados, pero, en conjunto, de poco juego. Morante (de avellana y oro), silencio y ovación. El Juli (de púrpura y oro), oreja y ovación. Pablo Aguado (de azul noche y oro), silencio con aviso y silencio.   Paco Delgado Fotos: Mateo   La fiesta de los toros es emoción y la emoción nace de la pujanza del toro y se plasma en la adecuada respuesta del torero. Cuando una de los dos partes falla, la fiesta se hunde. Ayer falló el factor toro, con una corrida de Alcurrucén cuya notable presencia no se correspondió con su decpecionante comportamiento. Las primeras ovaciones de la función fueron para El Juli cuando recibió de capa a su acapachado primero, bravo en el caballo pero que echó la cara arriba en banderillas. Dio igual. Desde que cogió la muleta el madrileño pudo con él, dándole mucha fiesta también a la gente que casi ocupó el aforo permitido en una faena de plantas clavadas a la arena y muñecas sueltas, en la que dejó ver su enorme capacidad y su impecable técnica. De no haber necesitado usar el verduguillo hasta tres veces ya hubiese ganado la puerta grande. Con el cuarto no hubo opción. Manso, con mal estilo y a la defensiva sólo cupo voluntad. El tercero se frenó en el capote …

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO