Ferrera y Urdiales fueron ovacionados en tarde de poco contenido.
Madrid. MIguel Ángel Herráiz.
Las Ventas, 7 de junio. Vigésimo quinto de la feria de San Isidro 2019. Casi lleno
Toros de Alcurrucén y El Cortijillo (4º)
Antonio Ferrera, aplausos y silencio
Diego Urdiales, silencio y aplausos
Ginés Marín, silencio y silencio
Antonio Ferrera recibió a su primero, que salió suelto, por verónicas de una en una siendo de mayor calidad las del pitón izquierdo. No se empleó en el caballo. En banderillas Fernando Sánchez inició la suerte andando aguantó mucho la embestida y con los pitones muy cerca colocó un buen par. Durante la faena de muleta el toro embistió con nobleza y repitió aunque sin humillar. Con la muleta comenzó en el terreno que eligió el toro junto a toriles y allí Ferrera le citó con la izquierda directamente sin haberle probado antes. Muleteó por los dos pitones ligando series sin moverse aguantando como a veces el toro lo medía. Destacó más por el izquierdo, mandando y acoplándose a las encastadas y algo violentas series iniciales y a las más tranquilas posteriores. Ejecutó un cambio de mano con muletazo circular y remate de pecho de buena factura. Mató aprovechando la arrancada del toro. Aplausos. Su segundo cabeceó en el caballo y salió suelto después de ser picado. Tenía querencia hacia las tablas y le toreó a media altura pero enseguida se rajó y salió huyendo. Ferrera cambió su forma de lidiar y empezó trastear por bajo. Mató de pinchazo y estocada caída. Silencio.
Diego Urdiales se enfrentó a su primero intentando recibirle por verónicas pero el toro echaba las manos por delante y no dio facilidades. No peleó en el caballo y además salió suelto. Con la muleta empezó con la mano derecha y no se empleaba, cabeceaba al final del muletazo y era incierto. Por el pitón izquierdo los recibía de uno en uno, sin humillar y queriendo puntear la muleta. Urdiales sufrió un desarme. No estuvo colaborador el toro. Mató de estocada aliviándose. Silencio. Su segundo que era huidizo no quería entrar al capote pero consiguió instrumentar verónicas con buen gusto. No se empleó en el caballo. En la muleta se quedaba corto y a base de conocimiento y buen hacer consiguió darle recorrido y sacarle algún muletazo bueno. Aguantó parones y estuvo a punto de ligar los muletazos. Con la izquierda los dio de frente y de uno en uno. Mató de estocada. Escuchó dos avisos. Aplausos.
Ginés Marín tuvo un primer toro que no se entregó en el capote y que fue protestado por falta de trapío y renquear de los cuartos traseros. No se empleó en el caballo y perdió más de una vez las manos. Dio series con la derecha en los medios alargando la embestida, mandando y rematando con el de pecho. El toro fue a menos y terminó parándose. Mató de estocada y descabello. Silencio. Pitos al toro en el arrastre. Su segundo fue manso, salió suelto, iba de un caballo a otro y cuando fue picado no se entregó y buscó la salida. En banderillas tampoco se empleó. Ginés le toreó por ambos pitones pero apenas embistió y salió huyendo. La faena se desarrolló en terrenos del tendido diez, del dos y del siete. Mató de media estocada. Silencio. Pitos al toro en el arrastre.









