Álvaro Cervera: “El día que desaparezca la plaza de toros de Madrid, desaparecerá el toreo”

 

Álvaro Cervera, entrenador del Cádiz Club de Fútbol, abrió la puerta grande de Madrid el pasado 19 de octubre. El equipo que dirige fue capaz de derrotar en su propio feudo al todopoderoso Real Madrid. Una puerta grande equiparable a la de Las Ventas. Álvaro, hijo del cuerpo, ya que su padre fue el novillero Ramón Cervera, quien allá por la segunda mitad de la década de los 40 toreó con picadores en muchas plazas. Entre ellas Cádiz, Madrid y Valencia.

 

Enrique Amat

Una puerta grande en Madrid, Álvaro.

Así es, es difícil, y la verdad es que fue un buen triunfo. Se puede decir que sí. No es fácil ganarle al Real Madrid en su casa. Se nos dio todo bien y es para estar satisfecho. Pero esto no ha hecho nada más que empezar. Queda mucho camino por delante.”

 

Su padre fue torero. Y eso le debe haber influido en su afición.

Pues algo sí, porque no es normal que alguien que ha vivido de joven en Santa Cruz de Tenerife, Mallorca o Santander tenga afición a los toros. Porque no son sitios específicamente taurinos y no se vive la fiesta de los toros. Pero sí, yo desde chico tuve curiosidad por ella. Y ahora me gusta estar enterado, ir al campo, y ver festejos. Cuando hay buenas corridas, me acerco a las plazas. Cuando tengo oportunidad y el cartel me interesa. Me gusta elegir bien, tengo mis creencias y me acerco a los toros cuando veo que hay un estímulo para que vaya. Estuve en el mes de agosto en El Puerto viendo a Morante de la Puebla y Pablo Aguado”.

 

También su tío José Cervera fue un escritor taurino que publicó libros de poesía y de una biografía de Ruiz Miguel

“Mi familia es de San Fernando, y tenía mucha vinculación con Paco Ruiz Miguel. Y mi tío escribió un libro sobre él. En mi casa, por parte de mi madre, no se hablado de toros, pero sí por parte de mi padre, lógicamente. Yo he hablado mucho de toros con él y discutía sobre el paralelismo que él decía que había entre el fútbol y los toros. Lo cierto es que para mí la verdad es que no tiene nada que ver. Porque el toreo es una cosa individual, una relación directa entre el toro y el torero. El entorno es parecido al de una plaza de toros, un estadio. Pero en el fútbol, se trata de un equipo de gente unida, que busca un objetivo común, no es una lucha individual. Además, en el toreo todo está ligado a la opinión del espectador, y los premios al final los pide el propio espectador. Y puede darse el caso de que uno gane al toro, valga la expresión, pero al espectador no le haya gustado y al final no te premian. En el fútbol, por contra, si gana el que gana.”

 

Usted nunca quiso ser torero.

Así es, a mí me gustan los toros, pero nunca me llamó la atención ponerme delante de un astado. Yo vivía en Canarias, y allí no había ambiente. Y además, mi madre tampoco me lo hubiera permitido. Eso sí, admiro mucho a los toreros. El mundo del toro es una cosa fantástica que debe explicarse bien. Me atrae el mundo de los toros, ir las ganaderías. Me encanta ir a una finca, ver los toros y luego sentarme en esas tertulias junto a la lumbre. Y, sobre todo, escuchar a los profesionales. Escuchar y aprender. Yo no opino. No me siento capacitado. La tauromaquia me atrae como espectador, pero no como actor.”

 

Sus creencias taurinas son muy firmes

“Yo siempre he sido más torista que torerista. Con el tiempo, me decanto más por el toro íntegro, ese frente al que te juegas la vida con gallardía. Este es un arte muy grande, sobre todo porque se crea ante un toro con el que puedes tener un percance. Con todo, a mí no me gusta ni cualquier cartel, ni cualquier plaza. En eso soy selectivo, porque no todo me motiva. No me atrae cualquier cosa. Respeto, eso sí, y a todos los profesionales, pero sé lo que quiero. Y los carteles los elijo con cierta exigencia. Si se anuncia una ganadería de nombre, sí que voy.”

 

A usted le gustan los toreros de arte.

Me gustan toreros como Pablo Aguado. Me llena como aficionado. Yo pagaría una entrada por verle. Significa algo nuevo en el toreo, algo diferente, por la calidad, por la naturalidad. Un tipo de torero que tiene algo especial. Me gusta mucho también Curro Díaz, me gusta verle torear, me llena mucho su arte. Y también Castella me ha seducido siempre, por su valor, por su gallardía. Ahora se ha retirado, pero siempre me interesó. Lógicamente, también Enrique Ponce y el Juli. Pero si tengo que ver vídeos de toros, elijo muy bien a quien quiero ver. También José Tomás ha sido un ídolo para mí y la verdad es que me impactó mucho en su momento. Ahora se me ha caído un poco su figura, por sus planteamientos, pero las faenas que hizo en Las Ventas fueron muy emocionantes. Algo grandioso.”

 

Y entre los futbolistas, le llenan profesionales de un cierto corte.

Mis compañeros en la época del Valencia, como Lubo Penev, Fernando Gómez Colomer, Pedja Mijatovic. Y otro tipo de jugadores también, como Micahel Laudrup ó, Leo Messi. Es también un poco como en el toreo, me gusta ese sello de futbolista. Con calidad, que tengan algo que decir, personalidad.”

 

Como futbolista, usted estuvo en muchos equipos. Entre ellos el Valencia. Aquí se recuerdan dos goles suyos contra el Athletic en San Mamés, en una vaselina inverosímil, y otro de falta al Barcelona en Mestalla

Como jugador tuve muchos equipos, como el Racing de Santander, el Mallorca, el Valencia y otros. Ahora yo creo que el fútbol no es el mismo que el de mi época. En muchos sitios se ha dejado de lado el sentimiento, la pertenencia y se ha desvirtuado todo un poco. En cuanto al Valencia, ahora está atravesando unas temporadas un poco críticas. Pero Lim no es el culpable, sino la persona que le trajo. Mis años en el Valencia la verdad es que también fueron complicados. Yo tengo muy buenos recuerdos, estuve allí tres años en los que viví una época difícil. Se fue como presidente Arturo Tuzón y vino Paco Roig. Hubo muchos líos, mucha convulsión, muy mal ambiente, muchos cambios de entrenador y también tuve muchas lesiones.”

 

Su Cádiz es un equipo muy torero. Allí jugado futbolistas artistas y un poco toreros, como Mágico González.

El Cádiz es el equipo acorde con la ciudad. Es una pena que ahora, por el COVID, en la ciudad no se pueden celebrar tantas cosas como se suelen celebrar allí. La gente de Cádiz está siempre contenta y su filosofía de la vida es muy atractiva, muy abierta, de mucha felicidad. Y ahora en lo futbolístico estamos disfrutando y esperemos que esto dure. La gente está contenta, nosotros también. La pena es que no lo podamos compartir con ellos en las gradas del Carranza, pero esperemos que todo pase y podamos juntarnos en el campo de fútbol. Yo he dado muchas vueltas también como entrenador, ya he entrenado a muchos equipos y en Cádiz encontrado una estabilidad. Llevo varios años aquí, pero uno nunca sabe. Los entrenadores, por muchos contratos que tengamos firmados, dependemos de los resultados. Yo era consciente que elegía una profesión que es muy nómada, que has de estar de un lado para otro. Pero bueno aquí estoy contento en Cádiz por qué me he reencontrado con muchos parientes y he conocido a otros con los que todavía no había tenido relación. Estoy viviendo una etapa muy bonita que esperamos que dure”.

 

Sus ilusiones como futbolista se han cumplido desde que debutó de la mano de Maguregui en primera división un 9 de septiembre de 1984 en el estadio José Zorrilla.

“Las ilusiones se van cumpliendo por objetivos. Yo voy cumpliendo sueños. Cuando eres chico, sueñas con jugar en primera división. Luego cuando estás en primera división, te gustaría jugar en la selección. Y eso lo he conseguido. Luego cuando eres entrenador quieres llegar a primera. Gracias a Dios voy alcanzando las metas. Y tengo la satisfacción que todo ello ha sido por mi trabajo, no por mi nombre. Yo no he sido un nombre importante. A mí nadie me abanderó ni me abrió ninguna puerta. Todo me lo he ganado con mi trabajo y esfuerzo y eso me satisface mucho. Buenos y malos recuerdos siempre hay. Yo no soy de guardar nada ni recuerdos, pero por un partido me acordaría de un Mallorca Cádiz que ganamos 5 – 1 jugando yo en el Mallorca. Y como entrenador, por supuesto, la victoria en el campo del Real Madrid el otro día. La verdad es que afrontamos con valentía al partido. La gente esperaba lo contrario y jugamos a contra estilo de lo que se esperaba y la sorprendimos. Poco a poco el equipo va a creciendo. En casa es difícil ganar, pero no nos pasa a nosotros sino a todos. Por el tema del COVID, se han igualado las cosas. Es curioso que nosotros hemos ganado tres partidos fuera y solo hemos empatado uno en casa.”

 

Los estadios y las plazas de toros tienen cierta similitud.

“Ambos son recintos en los que se congrega mucha gente, aunque sean distintos. Pero tienen cierta semejanza. Yo, como plaza de toros, destacaría Las Ventas. He ido varias veces allí. Es la plaza de referencia, la que de verdad sostiene el toreo. El día que desaparezca la plaza de toros de Madrid, desaparecerá el toreo. La esencia del toreo se forja allí. Es la que mantiene el nivel, la seriedad y el respeto que hay que mantener a la fiesta de los toros. Y como estadio, me quedo con San Mamés. Como jugador. Por el escenario, por el público, por el respeto que le tienen allí al fútbol, con independencia que gane o no su equipo. Antes que nada, van a disfrutar, a disfrutar del fútbol, y a gozar de él. Ahora ya han cambiado las cosas y se pierde la esencia de un espectáculo fascinante. Como también lo es la tauromaquia.”

Nacido en Valencia en 1959.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa de Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.