La fiesta de los toros tiene presencia en todos los ámbitos de la cultura. Muestra de ello es que un año más, y siguiendo una tradición ya cuasi secular, el Teatro Principal de Alcoy acoge durante este mes de diciembre, y durante todas las fechas navideñas, hasta casi el mismo día de Reyes, las representaciones del denominado Betlem de Tirisiti.
Una tradición que se celebra hace cerca de 140 años en esta localidad alicantina. Los inicios del ‘Betlem de Tirisiti’ se remontan a la década entre 1870 y 1880, cuando la actual plaza de España reunía hasta tres representaciones similares durante las fiestas navideñas. Las funciones se inician a primeros de diciembre, programadas para grupos y escolares. Y desde el 20 de diciembre hasta el 5 de enero, lo son para el público en general. La compañía teatral La Dependent se encarga de poner en el escenario esta obra.
A través de títeres de los llamados de pie y varilla, con los títeres montados sobre varillas verticales, corren por el escenario por unas guías practicadas entre los diversos elementos escénicos. Los manipuladores, desde bajo y a cobijo de las miradas del público, imprimen los diversos movimientos longitudinales, transversales y oscilaciones de las figuras, y reúnen a dotarlas de una notable agilidad. En la representación se mezclan las escenas típicas navideñas, como la representación del nacimiento y la cabalgata de los Reyes Magos con costumbres locales como las fiestas de Moros y Cristianos, todo desde un punto de vista presidido por la ironía y la crítica.
Entre ellas, destaca el protagonismo en una de las escenas del que fuera matador de toros alcoyano Andrés Coloma Clásico. Un espada que tomó la alternativa en la plaza de toros de Játiva el día 30 de septiembre de 1928, de manos de Vicente Barrera con Enrique Torres de testigo, lidiando toros de José Bueno. Algunas de las industrias alcoyanas usaron el pseudónimo Clásico para denominar varios artículos como el papel de fumar o el típico café licor de la ciudad.
Este Betlem fue declarado Bien Inmaterial de Interés Cultural por la Generalitat Valenciana en 2002. Se prevén 105 representaciones para escolares y otras 85 representaciones para el público en general en las que se darán cita unos 20.000 espectadores.









