Albacete, Albacete, por fin, por fin. Artículo de Ricardo Díaz-Manresa

No me he equivocado en el título. Lo repito porque ya está bien. Llevo 20 ó 30 años o más diciendo, escribiendo e insistiendo que Albacete es la primera de las de septiembre y la tercera en número de festejos de todas. Y una afición de primera que va a la plaza y disfruta.

Tantos festejos en esta época cuando vemos tan adelgazadas –y con cemento de más- a Valladolid, Salamanca y no digamos Murcia donde no llenan ni muchos menos los carteles rematados mientras que lo de Albacete no es un  milagro  sino la suma de muchas cosas bien hechas y de una afición que pare toreros como nadie en España. En eso, es la líder absoluta. Y con la ayuda de muchos pueblos de la provincia, agrícolas y entusiastas con la corrida.
Para que veáis la fuerza de la ilusión y de la sangre: una capital de provincias, de no una masa de población enorme sino  normalita, con una renta per cápita en la media española es capaz de tener una feria taurina como ésta y otra popular también primera y además la única que dispone de un recinto de construcción permanente que sólo se abre en todo el año los días feriados. Todo un caso de admiración.

Y digo y repito “Albacete, Albacete, por fin, por fin” porque este año, no sé si por el centenario de la plaza o por las influencias desde arriba de ese pedazo de pan e insigne muletero que fue Dámaso González, todo el mundo, todo, ha reconocido que Albacete es la primera de septiembre y de otras muchas cosas. Ya sin discusión, como hecho consumado.

Recuerdo irritado que año tras año Albacete era la ignorada, cuando incluso iba más gente todavía que ahora, y sólo se acordaban de Salamanca primero y Valladolid después. Toda la crítica, año tras año, se iba a Salamanca y repelaba en Murcia y algo con los del Pisuerga.
Salamanca ha caído en una decadencia que no me gusta cuando antes la tenían  en palmitas por ser primera potencia ganadera y afición de fuste y entendimiento. Solera y categoría.
Murcia y Valladolid empezaron a cambiar fechas y adelgazar. Antes, la Murcia potente celebraba sus corridas  inmediatamente por delante de Albacete. Era cómodo pasar de la ciudad del Segura a la plaza que ahora llaman La Chata (y que no había oído en mi vida con ese nombre), pero ni eso: se iban directamente a Salamanca “los de las tribunas”, algo que no me explicaba.

Y yo, erre que erre, que Albacete y Albacete. Tenía confianza con el entonces crítico de “Arriba”, José Antonio Medrano, y se lo decía siempre: ve a Albacete que es digna de ver y disfrutar, pero se largaba a la orilla del Tormes porque Salamanca era Salamanca (y no lo dudo). Pero ni una vez y ni por curiosidad.

Murcia cambió las fechas y adelgazó en todo (salvo los indultos que es la que más indulta de España) y Valladolid dejó San Mateo huyendo del mal tiempo y se instaló en las primeras fechas de septiembre pero ni así. Mientras tanto, Albacete en su calendario fijo : del 8 al 17 y ni un festejo de menos. Caso admirable. La única inamovible con Pamplona, siempre las mismas fechas, porque Valencia se sabe cuándo termina -en San José- pero no cuándo empieza. Y Sevilla baila al son de la Semana Santa y después San Isidro según los intereses y no se atreve a hacer el Mayo de Toros, los 31 días, o del 15 al 15: empezando el día del Patrón y terminando en fechas buenas de tiempo y temperatura de junio. Y así no coincidir nunca con la Maestranza y la de abril…que se mete en mayo muchas veces. Por su parte, Bilbao parece que se acomoda en la última semana de agosto.

Albacete desde hace décadas era afición de mucho, pero que mucho rigor, y repartía pocos trofeos y exigía muchísimo. Allí se estrellaron bastantes toreros, yo ví una tarde el ruedo -la única vez en mi vida- completamente lleno de almohadillas toreando Chamaco padre, y se suspendieron corridas de feria sin el menor titubeo para cumplir la ley y se armó la de Dios el día que el toro mató a un espontáneo sin que El Cordobés, el único, Benítez, tuviera la culpa que le echaron encima y que…lo echó del toreo. Tarde agria e injusta con un público que perdió el  control. Ahora son mucho más dulces. De muchos pañuelos y trofeos.

No creo que Salamanca en los mejores tiempos de El Viti y Julio Robles aclamara tanto a sus toreros. No lo ví pero dudo que fuera como las apoteosis damasistas de Albacete con su torero más querido, que sí las ví, en los momentos y temporadas cumbres de Dámaso. Qué ambiente inolvidable. Qué entusiasmo, qué cariño, qué admiración por el torero de la tierra que, con el tiempo, se ha puesto en primer lugar por encima de Pedrés, Montero y Chicuelo II. De Salamanca no nombro al Niño de la Capea porque sus paisanos no lo querían.

A este desprecio ignorante por Albacete de tantos, no le encuentro explicación salvo por una anécdota personal que no creo sea la costumbre. Hace un par de años escribí aquí, en AVANCE, un artículo muy cariñoso como siempre defendiendo esta plaza y esta afición. Pedí que lo reprodujeran en un periódico importante de la ciudad y un director estúpido y muy tonto lo rechazó con los siguientes argumentos: sólo publicamos artículos originales…con lo que este descerebrado despreciaba piropos razonados para su tierra y se cargaba el periodismo universal y permanente de lo que se conoce como “Revista de Prensa” y reproducción de lo bueno de los demás.

Espero que en Albacete no haya más idiotas e ineptos como éste y menos que sean directores de periódicos.

Nació en Cartagena en 1944. Director del Telediario de la Segunda Cadena de TVE “Redacción Abierta” en las temporadas que permaneció en antena. Jefe de corresponsales en el extranjero. Responsable de Cultura de los telediarios del fin de semana.
Fue durante 8 años director del Diario Hablado de Radio Nacional de España de las 14.30, ocupando tiempos especiales como la Transición, la restauración de la Monarquía y los años de Gobierno de la UCD.
Director adjunto de la revista de RTVE Mensaje y Medios. Director del programa “Toros 2” en la Segunda Cadena de TVE. Director durante dos años del programa icono taurino de RNE “Clarín”, el más antiguo de la cadena.
Desde su fundación en 1993 está entre las firmas de AVANCE TAURINO (Periódico digital y de papel, editado en Valencia y en todas las provincias y ciudades destacadas de la Comunidad Valenciana y también en Albacete).
Como especialista en Semana Santa colabora en diversas publicaciones de Sevilla y Cartagena. Y ha televisado como comentarista gran número de procesiones.