Mariscal Ruiz se llevó la única ovación de la tarde.
Madrid, 30 de marzo.
Plaza de Las Ventas.
Un tercio de entrada.
Novillos de Fuente Ymbro
Diego Bastos, silencio y silencio.
Mariscal Ruíz, silencio y ovación.
Emiliano Osornio, palmas y silencio.
Diego Bastos fue cogido por su primero, sufriendo una cornada en la cara interna pierna izquierda, con una trayectoria hacia atrás de 10 cm, que produce destrozos en gemelo interno de pronóstico reservado.
Mariscal Ruiz fue cogido por el segundo, que le dio un puntazo en la cara interior del muslo derecho.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Primera novillada de la temporada con ganado de Fuente Ymbro, serios de presencia que no dieron el juego esperado en los primeros tercios. Tuvieron pocas opciones de lucimiento los toreros quienes echaron el resto a base de entrega y riesgo. Diego Bastos fue corneado por su primero infiriéndole una cornada por asta de toro en tercio proximal de cara interna pierna izquierda, con una trayectoria hacia atrás de 10 centímetros, que produjo destrozos en gemelo interno. Bajo anestesia locoregional fue intervenido quirúrgicamente en la enfermería de la Plaza de Toros. Pronóstico reservado que no le impidió lidiar su segundo novillo. Mostró decisión y ganas en su lote. Mariscal Ruiz, quien hizo su presentación en Las Ventas, sufrió un percance durante la lidia de su primer novillo, teniendo que pasar por la enfermería donde le detectaron un puntazo en tercio superior cara anterointerna muslo derecho, con lesión de aponeurosis y pronóstico reservado; al entrar a matar al quinto sufrió un corte, en su mano derecha, que le obligó a volver a la enfermería por herida en cara palmar primer dedo, con sección completa del tendón flexor largo del pulgar y nervio colateral cubital del mismo con pronóstico grave. Estuvo muy asentado frente a los dos que lidió. Emiliano Osornio se presentó en Las Ventas destacando con derechazos muletazos de expresión en su primero.
Suelto de salida se mostró el de Diego Bastos y cuando metió la cara lo hizo bien pero sin codicia. En el caballo se dejó pegar y salió mermado de la suerte. Mariscal Ruiz quitó en el centro del albero por ceñidas gaoneras sin enmendarse. Durante la faena de muleta mostró buen son por el pitón derecho y justeza de fuerzas. Por el izquierdo ligó en el tercio, intentó exigir y fue embestido sin llega caer al suelo. Al matar no estuvo acertado con los aceros. Recibió a portagayola con limpieza a su segundo; en terreno del tercio dio un vibrante farol de rodillas. Al segundo muletazo ya se quería ir y enseguida se refugió en tablas. Lo intentó por ambos pitones, solo se tragaba dos, al tercero huía rajándose en perjuicio del ritmo de la faena. Insistió Diego y logró ligar naturales de buena factura bajándole la mano para finalmente rematar con la derecha por abajo.
El primero de Mariscal Ruiz fue aplaudido de salida y no se entregó en el capote. Fue cuidado en el caballo. Brindó al público. Mostró entrega y firmeza pasándoselo con quietud por estatuarios. En terreno del tercio se asentó y mostró valor en series por el izquierdo plantando los pies y arriesgando, perjudicándole el viento que le dejaba a veces al descubierto, aguantando en la corta distancia achuchones del novillo. A su segundo, manso, descastado y peligroso lo recibió de muleta con ambas rodillas en tierra. Por el pitón derecho sufrió un desarme. El viento molestó, aún así se asentó, lo intentó por ambos pitones, ligó cuando se pudo y aguantó peligrosos parones. La estocada fue de efecto rápido.
Emiliano Osornio bregó de capote luciéndose hasta dejarlo en los medios. Quitó con vistosos delantales. En la muleta costó ligar y dejó la pierna de salida adelantada. Bajó la mano consiguiendo importantes muletazos por el derecho a un ejemplar descompuesto y con tendencia a irse, al que cobró una excelente estocada. Su segundo fue tardo y con la cara alta. En el segundo ayudado por alto blandeó al pasar de muleta y cayó al albero. Finalizó macheteando por ambos pitones. No hubo más opciones.









