A contraquerencia. Alberto Cózar, recortador

Una vez superada la feria de San Isidro 2018 y a las puertas de la pamplonica cita de San Fermín, le damos muchas vueltas a lo sucedido, a lo que no sucedió, a los que estuvieron y a los debieron estar.

Mucho se ha escrito sobre matadores, ganaderías, éxitos y fracasos de la tauromaquia de Cuchares, pero poco o casi nada, sobre la tauromaquia popular y sobre su representación que tuvo lugar en el coso madrileño a modo Concurso de Recortes y que fue celebrado el pasado domingo 13 de mayo.

Maxi Molla.

 

Veteranos, noveles, aspirantes, consagrados, maestros del arte y temerarios tuvieron su oportunidad, pero como es obvio, no estaban todos los que son, ni son todos los que estuvieron, de entre todos los nombres anunciados no se pudo leer ni ver a D. Alberto Cózar, ese joven yestero que cuenta con legión de seguidores ganados en el ruedo a base de tesón, gracia, inspiración y buen toreo.

Hoy,  al cruzar la población albaceteña de Yeste por la carretera de Hellín, me vino a la memoria mi buen amigo Alberto Cozar y la imperiosa necesidad de llamarle para poder ver como se encuentra, saber de su estado de ánimo y ver la posibilidad de hacerle una entrevista para que la afición pueda conocer el pasado, presente e intenciones de futuro de este maestro del quiebro albaceteño.

Alberto es una persona tímida, de las que se piensan las cosas antes de hablar. Escucha, piensa y se toma su tiempo. Es torero por convicción, ya que en su casa no hubo antecedente alguno, esto le hizo crecer taurinamente observando y tomando ejemplo de lo que a él le llenaba.

La verdad, la sencillez, el saber estar y la torería impregnaron la personalidad de Alberto, que hoy se contemplan en cada uno de sus hechos.

-Alberto, como decíamos con anterioridad, sin antecedentes taurinos, ¿de dónde proviene esa afición al toro?

-En esta zona de la Sierra del Segura es muy acrecentada la afición taurina. Los encierros y sueltas de vaquillas son de obligada celebración en todas las fiestas patronales, y como no, en Yeste también.

Aquí se celebran en la plaza del pueblo, y justo al lado vivía mi abuelo materno, desde la barrera que estaba a escasos cinco metros de su casa, pude contemplar en los veranos de mi infancia multitud de festejos taurinos.

Esto debió ser mi inspiración, para que poco a poco y a medida que fui creciendo me fuese involucrando y sintiendo parte de este mundo.

Fue una constante evolución, de ver los toros sentado en una silla tras la barrera, pasé a estar sentado encima de ella, de ahí, pasé a estar abajo, subiendo y bajando de la barrera y entrando y saliendo de las puertas.

La verdad, que cuando me di cuenta y con apenas 14 años, me vi disfrutando y siendo protagonista de los encierros yesteros.

¿Fue esa tu primera vez delante de un animal?

-Así es, yo no tuve una evolución progresiva en lo que se refiere al animal. Mi primera vez fue esa, en los encierros de Yeste cuando yo contaba con 14 años y en unas Fiestas de Santiago, vi a una vaca allí sin que nadie le diese fiesta o le plantase cara, así que me lancé y me lie a darle quiebros y rodadas a la pobre vaca, que diría;” ¿este loco no se cansa o qué?”.

¿Cómo y cuándo da Alberto Cózar ese paso que le permite entrar por vez primera en un concurso de Recortadores?

-Ahí sí estoy seguro de que fue el concurso el que terminó por buscarme a mí, más que yo a él.

A pesar de que soñaba con realizar un concurso de Recortes, no veía la posibilidad ni en el más descabellado de mis sueños.

Un chico de Yeste, ¿que saliese a competir en una plaza?, ¡vamos ni de lejos! Si es verdad que yo me veía habilidoso y mucha gente se volcó en mí y me animaba, pero, ¿a ver como salía de esta zona un recortador?, ¿Cómo podía yo mostrar al mundo lo que era capaz de hacer?

Gracias a Dios siempre conté con esa afición que confiaba en mí y me avisaron de una apertura de inscripción por parte de Toropasión para un certamen en la plaza de toros de Castellón. “Castellón busca un Quebrador”.

Fueron más de 200 los inscritos y yo no fui seleccionado. Un correo de queja a la empresa organizadora fue la clave, en su contestación me informaron que a pesar de que en un principio ere para toda España, el enorme volumen de solicitudes les obligaba a seleccionar en primer lugar recortadores de las zonas más próximas como son, el propio Castellón, Valencia o Teruel pero que, dadas las formas y los modales de este correo, si hubiese la oportunidad no dudarían en contar conmigo, y así fue.

Finalmente, entre en este concurso celebrado un 23 de marzo del 2014.

Fue algo muy especial, ya que mi referente y admiración hacia la tauromaquia popular siempre fue y son los valores de la zona castellonense.

 No logré clasificarme para la final, pero si dejé un quiebro que marcaría el futuro de mi personalidad y mi carrera.

Nunca imaginé que un quiebro tuviese tanta repercusión, terminé la temporada con 15 actuaciones y lo que es más, marcó mi futuro y logró marcar mi personalidad un tanto introvertida hasta el momento.

Tras este, me vi anunciado en la feria de Albacete rodeado de las figuras del circuito y con la presión añadida de una masa popular importante que esperaba mucho de mí en “La Chata”.

¿Y cómo resultó la cita?

-Inmejorable, logré alzarme vencedor y el hecho de notar el aliento de familiares y amigos volcados en mí me ayudó a crecer como persona y aumentar la autoestima.

Tal vez la afición no lo sepa, pero Alberto logró conquistar en tres modalidades y en tres años diferentes una plaza tan exigente como es la de la Misericordia de Zaragoza (2014 Zaragoza busca un Quebrador, 2015 Campeón de España y 2016 Campeón del Concurso de Recortes con toros embolados). ¿Cuántas campañas llevas realizando temporadas y cuantas tienes intención de realizar?

-La verdad es que no cuento temporadas, ni mí idea es sumar campañas. Mi único objetivo es no defraudar a los aficionados que acuden a presenciar mis evoluciones en cualquier ciudad o pueblo en los que actúo.

Nunca me he negado a ir a ningún concurso y nunca me negaré a ir (Siempre cuando se sea consecuente) a pesar de la diferencia de mis condiciones personales (ubicación geográfica y desplazamientos).

En cuanto a la segunda pregunta lo tengo claro, no pretendo retirarme nunca, soy muy creyente y mientras el señor, el toro y el físico me lo permitan seguiré en la cara del toro que al fin y al cabo es lo que me da la vida.

Siendo tu intención no decir que no, y estando en un momento álgido de tu carrera, ¿Por qué no fue Alberto Cózar a la cita Isidril?

-No lo sé, me quedé muy desilusionado, tras estar en Castellón y Valencia a un buen nivel, es una cosa que no puedo entender, esto y no tener fechas a la vista me hunde moralmente, pero debo sacar fuerzas y seguir hacia adelante.

Si algo puedo asegurar desde mi posición de amigo tuyo es de que vas a salir hacia adelante, tanto por ti como por esa multitud de aficionados que te procesan devoción y esperan verte. Pero Alberto, ¿tienes alguna plaza o afición sobre la que tengas especial predilección?

-Me gustaría decirte que no, pero te mentiría, sabes que lo doy todo en todos los concursos y en todos los pueblos y 

ciudades, pero tal y como ya señalaba al inicio, los valores de Castellón, la afición de Valencia y Zaragoza y la plaza de Madrid son lugares y momentos que te hacen sentirte especialmente torero.

Preparación, viajes y actuaciones copan la vida diaria de Alberto Cózar, pero torero ¿Se puede vivir de esto?

-De esto no se vive, de esto se sobrevive. Yo compagino mi preparación y mis actuaciones con los estudios y diversos trabajos.

Vivir de recortador se sobrelleva a base de ilusión y afición, o mejor dicho, se sobrelleva a base de ilusión y mucho amor por el toro y por la tauromaquia, ya que es muy fácil aburrirse y muy complicado no aburrirse y abandonar esto.

¿Ves una salida de futuro mejor para los recortes y la tauromaquia popular?

-No, creo que nos hemos estancado, a pesar de poder considerarme un privilegiado creo que la profesionalización y el futuro de la tauromaquia popular no se vislumbra muy clara.

¿Cuál crees que será tu aportación a la tauromaquia popular y como te gustaría que te recordasen en un futuro?

-No quiero que me recuerden de ninguna forma. Quiero ir a los sitios donde he toreado y conversar con los aficionados y que sean ellos los que me trasmitan sus experiencias vividas viendo mis evoluciones en la plaza.

Esta es la única realidad que veo y la única aportación tangible que puedo y me veo capaz de realizar.

Sufridor de injusticias y luchador incansable. Nunca has levantado la voz ni te has revelado contra el sistema. ¿Cómo logras mantener el silencio?

-Combatir las injusticias y lograr lo que quieres es el objetivo de esta vida.

Yo y mi forma de ser y sentir vamos a continuar forjando ese toreo manchego basado en las enseñanzas del buen amigo José Sánchez “Pepe de Hellín” en las que la verdad, los terrenos y la colocación te dan la suficiente ventaja del conocimiento para afrontar la vida y a el toro.

Hombre de campo, enamorado del encaste Atanasio-Lisardo y sincero de convicción, Alberto nos confiesa que guarda en su memoria el día 12 de octubre del 2015 y el Cossío en las estanterías para salir adelante en los malos momentos.

Hoy no ha sido un día malo, hoy ha sido un día especial, siempre es un honor recibir la visita de un amigo, y si es para hablar de toros y para recordar los buenos momentos que se viven en este mundo pues mejor.

 

Sólo me gustaría daros las gracias por dejar expresar mis sentimientos en esta sincera y emotiva entrevista.