Las dos caras

David de Miranda paseó la única oreja de una corrida de Alcurrucén que no terminó de romper.

Madrid, 24 de mayo.

Plaza de Las Ventas.

Decimoquinta de la feria de San Isidro.

Lleno.

Toros de Alcurrucén.

Fortes, de corinto y oro, silencio tras aviso en su lote.

David de Miranda, de blanco y plata, oreja tras aviso y ovación tras aviso.

Víctor Hernández, de grosella y oro, silencio y silencio tras dos avisos.

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

Decimoquinto festejo de la Feria de San Isidro con toros de Alcurrucén, que pasará a la memoria colectiva de los que asistieron al evento como el del duelo de quites que realizaron David de Miranda y Víctor Hernández, quienes pusieron la plaza en pie regalando momentos inolvidables a los que tuvieron la suerte de contemplarlos. Los toros de Alcurrucén, con variedad de presencia y comportamiento, no terminaron de romper en la muleta pero se dejaron. Tuvieron enfrente a David de Miranda quien mostró toreo de quietud, entrega y temple. Cortó una oreja frente a un astado serio y hondo al que toreó por el derecho en series de infarto, coladas incluidas, cruzándose, templando y derrochando valor, en su segundo de buen comienzo, instrumentó toreo de cercanías pero terminó yendo a menos, privándole a David su salida por la Puerta Grande. Fortes manejó con maestría la izquierda en su primero, dando profundos muletazos que no terminaron de tener eco en los tendidos, por la medida transmisión del toro, en el otro demostró, una vez más, que se puede estar con dignidad frente a uno escaso con poco fuelle. Víctor Hernández tuvo el peor lote, aún así, sin contar con la entrega del toro, remató atrás los muletazos, el otro con movilidad y escasa entrega no ayudó.

El primero, cinqueño, de Fortes tuvo poco brío de salida y blandeó. En varas derribó en la primera y se dejó en la otra. Brindó al público. Metió bien la cara en la muleta pasándolo por el derecho despacio y sin obligarle, consciente de su escaso poder. Por el izquierdo cuajó parsimoniosos y profundos naturales con el toro embebido en la tela pero sin la transmisión necesaria, por el medido empuje, para conectar con el público. Su segundo, cinqueño, mostró de inicio justeza de brío recibiéndole en la distancia corta por templadas verónicas ganando terreno. En varas se dejó en la primera y empujó con brevedad en la segunda. Semigenuflexo comenzó mostrándolo de muleta por abajo, con rodilla en tierra a veces, mandando hasta que lo dejó en las rayas. Por el derecho las series fueron largas con profundos pases de pecho. Por el izquierdo de a uno, importantes, ceñidos, de frente, entregados y dando el pecho; lo único que les faltó fue más poder y fuelle en el toro.

El primero, cinqueño, de David de Miranda salió abanto en el capote. En varas de dejó. Inició el duelo de quites Víctor Hernández pasándoselo cerca y sin pestañear. David de Miranda replicó por sentidas chicuelinas muy cercanas. Continuó Víctor por arrojadas tafalleras seguidas de revolera y brionesa terminando David por valentísimas gaoneras con el público enfervorecido, dándose a continuación ambos toreros la mano. Con la muleta inició por estáticos estatuarios. Al mostrarlo en series por el derecho las coladas estuvieron a punto de llevarlo por delante, afortunadamente no fue así. El toro perdió fuerza y continuó con una serie a pies juntos por entregados naturales, finalizando por bernadinas de infarto. Oreja. Su segundo, cinqueño no se empleó en el caballo. En la muleta le costó desplazarse. En la primera serie se entregó el torero por el derecho pasándolo a media altura. Fue a menos el toro, lo mostró en la corta distancia pero su escasa condición no permitió el ritmo y la intensidad necesarios, a pesar de los esfuerzos de David, para conseguir trofeo. Ovación.

El primero, cinqueño, de Víctor Hernández no se prestó al lucimiento con el capote, por su carencia de entrega. Blandeó en varas en el primer puyazo, midiéndole el castigo en el otro. El toro no fue devuelto y el público se enfadó. Con la muleta lo intentó pasándolo con decisión rematando detrás de la cadera, pero un grupo numeroso de asistentes no estuvieron por la labor. A su segundo lo mostró en la muleta por el derecho en series largas y templadas. Por el izquierdo fueron en la muy corta distancia y de a uno.

Síganos también en:

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO

Para leer a continuación...

El alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia Pablo Torres ha abierto la puerta grande este viernes día 10 de julio en la plaza de toros de Marbella. Era un festejo dentro de la liga internacional de escuelas taurinas . Una clase práctica en la que se han  lidiado cinco novillos de Aguadulce y uno de Fermín Bóhorquez. …

Pamplona, 10 de julio. Sexta de la Feria del Toro. Lleno. Toros de Álvaro Núñez. Morante de la Puebla, ovación y ovación. Borja Jiménez, silencio y silencio. Pablo Aguado, ovación y ovación tras aviso.