Para celebrar sus 50 años de alternativa.
Luis Francisco Esplá recibió el pasado día 22 de mayo un homenaje en la sala “Antonio Bienvenida”, de Las Ventas, para conmemorar sus 50 años como matador de toros, recordando la alternativa que recibió en Zaragoza, de manos del maestro Paco Camino y El Niño de la Capea como testigo, la tarde del 23 de mayo de 1976.
Visiblemente emocionado, se definió como un torero anacrónico, recordando que su comunión con Madrid surgió en un par de banderillas a un toro de Pablo Romero. “Al principio, no nos habíamos entendido del todo. Levantaba sospechas hasta que se dieron cuenta de que no quería estafar a nadie, sólo quería ser Esplá”.
Su trayectoria tiene algunos números impresionantes, como sus 76 paseíllos en Madrid, de los cuales 24 de ellos fueron lidiando toros de Victorino Martín. El ganadero le agradeció todo lo que ha aportado al toreo, su amistad y la manera de disfrutar que siempre mostró delante del toro. “Gracias a ti por tanto miedo acumulado”, respondió Esplá.





