Oreja para Andy y Ventura en Las Ventas

El rejoneador benidormí entusiasmó y pudo salir a hombros.

Madrid, 23 de mayo.

Plaza de Las Ventas.

Decimotercera de la Feria de San Isidro.

Toros de Sánchez y Sánchez.

Andy Cartagena, vuelta al ruedo y oreja.

Diego Ventura, silencio y oreja.

Guillermo Hermoso de Mendoza, silencio en su lote.

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

Corrida de rejones con toros de Ángel Sánchez y Sánchez, bien presentados, de juego medido y dispar comportamiento, que permitieron el corte de dos orejas, aunque pudieron ser tres. Andy Cartagena vino a por todas mostrando temple y clasicismo que el público paladeó, solicitando sonoramente la concesión de oreja en el que abrió tarde, denegada por el Presidente, resarciendo al rejoneador en su segundo concediendo trofeo por la entrega, oficio y verdad demostradas sobre el albero. Diego Ventura tuvo un primero escaso que prefirió echarse sobre la arena más que entregarse en las suertes, en su segundo la rotundidad, maestría y dominio, entrando sin cabezal, enfervoreció al público y obtuvo oreja. Poco pudo hacer Guillermo Hermoso de Mendoza para igualar anteriores triunfos en la plaza venteña, aún así brilló poniendo banderillas, en el último de la tarde el desafortunado uso del acero privó la obtención de trofeos.

Andy Cartagena recibió a su bravo primero cerca de los medios mostrándolo en giros circulares de escaso diámetro, dejándolo con poderío en el tercio. Con Felino colocó en buen sitio el rejón de castigo saliendo con facilidad de la suerte. El ritmo del astado ayudó para que a lomos de Cartago, entrando a pitón contrario en banderillas, templara a continuación a doble pista con emocionante cabalgada. Con Baena los balancines, ataque de frente y piruetas finales hicieron las delicias del público. Las tres banderillas cortas a lomos de Copo de Nieve calaron en los tendidos. Aunque el rejonazo de muerte fue de efecto rápido el Presidente desatendió la fuerte petición de oreja. En su segundo brilló al atacar con rotundidad de frente y colocar banderilla al quiebro violín, a lomos de Copo de Nieve. El toro tocó a Bandolero que perdió el equilibrio pasando por momentos de incertidumbre que tuvieron final feliz.

A portagayola recibió sobre Guadalquivir Diego Ventura a su primero, garrocha en mano. Pronto demostró escaso fuelle y poca raza al buscar tablas, teniendo que colocar el rejón al sesgo. Con el toro a la defensiva arriesgó mucho al colocar banderillas, derrochando oficio y haciéndolo con ceñimiento. En el centro del ruedo se echó. A lomos de Bronce logró colocar arriba llegándole mucho, volviendo a echarse a continuación. Su segundo salió suelto y sobre Quirico consiguió meterle en la suerte galopando a doble a doble pista, con cercanía y temple. Montando a Lío tuvo que cambiarle los terrenos para poder clavar arriba. El momento más álgido fue cuando le quitó la cabezada a Bronce, acercándose despacio, con torería y emoción, haciendo disfrutar al público que se emocionó al ver cómo toreaba con el caballo, colocando el rostro cerca de la cabeza del toro, inclinándose Diego para rozar con su frente la testuz del astado.

Guillermo Hermoso de Mendoza esperó con Jíbaro a portagayola para recibir a su primero. Sobre Ecuador entró con decisión en línea recta cerca del tercio, batiendo en el último momento espectacularmente a pitón contrario, clavando ceñido la banderilla arriba, saliendo con desahogo de la suerte. Con Quemarropa cerca del tercio colocó decidido y entregado cuatro rosas que el público aplaudió. En su segundo, con escasa colaboración del toro, a lomos de Berlín galopó a doble pista por ambos lados, dejándolo en el tercio y entrando a continuación de frente para, llegándole mucho, colocar una banderilla arriba. La fortuna no acompañó en la suerte suprema.

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