El onubense firma otra gran tarde en La Maestranza.
Sevilla, 22 de abril.
Real Maestranza.
Undécima de la Feria de Abril.
Lleno de ‘No Hay Localidades‘.
Toros de El Parralejo, el tercero premiado con la vuelta al ruedo.
Diego Urdiales, de nazareno y oro, silencio y ovación tras aviso.
Emilio de Justo, de tabaco y oro, ovación y ovación.
David de Miranda, de pizarra y oro, dos orejas y oreja.
Texto y foto: Lances de Futuro
De Miranda mostró sus intenciones nada más abrirse con el capote ante el tercero de la tarde. Buenas verónicas de recibo. Un toro que derribó al caballo y arrolló a Fernando Pereira. Pero el de El Parralejo rompió a bueno en el último tercio. Comenzó De Miranda con rodilla en tierra. Sensacionales las series por el derecho, muy templadas. Muletazos largos, bajándole la mano. El público entregado. Al natural, también lo bordó. La plaza rugió con un pase cambiado. La gente en pie. El epílogo fue otra serie a pies juntos al natural. Buena estocada. Dos orejas de golpe por parte de la presidenta Macarena de Pablo Romero y pañuelo azul para premiar con la vuelta al toro.
El run run de la Puerta del Príncipe ya corría por los tendidos cuando salió el sexto de la tarde. El burraco sexto le dio un susto a De Miranda cuando lo recibió con el capote. Se le coló por dentro. Con la muleta De Miranda comenzó por estatuarios. Un toro que no tuvo mucha entrega, pero que entendió muy bien el onubense. Lo fue metiendo en la muleta hasta pegarla varios muletazos por el derecho. Subió la faena al natural. A pies juntos, dándole el tiempo al animal. Faena inteligente y de entrega. Las manoletinas del fina encendieron al público. Estocada. Oreja y petición de la segunda.
Abrió plaza Diego Urdiales, que intentó estirarse por verónicas, ante un toro sin entrega en el primer tercio. Quite por chicuelinas de Emilio de Justo, que apunto estuvo de ser arrollado por el toro. Urdiales tiró de oficio. El toro se movía, embestida a media altura. Muchas teclas tenía el de El Parralejo. Faena de aficionados. Urdiales lo intentó meter siempre en la muleta. Dejó detalles por el izquierdo, el pitón por el que el toro embestía con mejor clase. No estuvo acertado con la espada y el descabello.
En el cuarto, un toro melocotón de bonitas hechuras, al que pegó buenas verónicas Urdiales. Faena de poso, de toreo bueno. Muletazos por el derecho templados y naturales muy buenos. Una faena cargada de detalles y de unos trincherazos con gusto. El toro fue ovacionado. Hubo petición para Urdiales.
Emilio de Justo se las vio en segundo lugar con un toro sin fijeza en el primer tercio. Empujó con la cara arriba en el caballo. Quite del extremeño por chicuelinas. Respondió David de Miranda por gaoneras. Gran tercio de banderillas de Antonio Chacón y Pérez Valcarce.
Con la muleta De Justo aprovechó los escasos muletazos del toro, un animal sin clase, que se vino abajo. Siempre embistió sin clase, pero le robó buenos naturales de frente. Saludó desde el tercio.
En el quinto, Emilio de Justo se encontró con el toro más deslucido del encierro. El extremeño poco pudo hacer, lo intentó por el pitón derecho, pero no hubo entrega del de El Parralejo. Tampoco tuvo opciones por el izquierdo. Estocada. Silencio.





