Tres ejemplares de Montalvo y dos de Brazuelas, corridos en la capea de la noche anterior, protagonizaron el primer encierro del Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo.
Un encierro que cumplió las expectativas e incluso dejo los primeros momentos de tensión, con algún astado dando la vuelta en un punto del recorrido o los mansos en la zona del Árbol Gordo.
La manada avanzó compacta en su arranque en la salida de los corrales de la Avenida de Foxá, aunque con querencia a pegarse a las agujas, lo que hizo que en los primeros metros el grupo de corredores, muy numeroso en todo el trazado, se comprimiera y dificultara las carreras. Poco a poco los animales ocuparon el centro de la calle y hubo un par de caídas delante de los astados que pusieron en alerta al público, afortunadamente sin desviar la atención de los toros.
No hubo heridos por cornada.









