“María Motivos”, fue, además una perra muy viajera.
La siguiente historia la relataba Parrita hijo.
“Durante los viajes mi padre siempre preguntaba ¿Hay motivo?. Camino de Córdoba, donde toreaban al día siguiente mi padre preguntó ¿Hay motivo? Sí hay motivo. En el lugar de la carretera donde pararon se encuentran con una perrita con una lata atada al rabo ¿Nos la llevamos? Su dueño contestó que no, que era para los niños. Por fin, tras un tira y afloja, consiguen llevarse la perrita en el coche de la cuadrilla. Al día siguiente mi padre corta dos rabos en Córdoba. La perra tiene buen bajío, no la perdamos de vista. La bautizan como “María Motivos”. Viajó con ellos desde 1945 hasta 1951 y lo hizo, además, por varios países. En Arles se le escapó al chófer y saltó al tendido. Y hay una foto de mi padre jugando con ella antes de hacer el paseíllo. Se identificó de tal manera con la cuadrilla, que con sólo mirar la cara a mi padre, se metía debajo de la cama entristecida y cuando todo resultaba bien la veían mover el rabo”.









