Martes, 24 de septiembre de 2024. Plaza de toros de Algemesí. Lleno en tarde agradable. Novillos de Hermanos Serrano para rejones, bien presentado y muy manejable y de Jandilla, con cuajo suficiente y de buen variado. Al cuarto, Almirante, se le premió con la vuelta al ruedo. La rejoneadora Ana Rita, ovacion. Alejandro Chicharro (azul y oro), oreja y oreja tras aviso. Aarón Palacio (celeste y oro), oreja y oreja. Actuó como sobresaliente Sergio Salas El Pijorro (azul y plata). Entre las cuadrillas lució Raúl Martí en la brega y Juan Carlos Rey, quien saludó tras parear al quinto. Presidió, algo desigual, Carlos Rubio, de la Comisión taurina.
Enrique Amat, Algemesí
El que suponía sexto festejo de la feria taurina de Algemesi ofreció un balance más que satisfactorio. Y con una doble puerta grande.
Se lidió un novillo de Hermanos Serrano para rejones, castaño, bien presentado y que persiguió con celo las cabalgaduras, aunque apretando mucho.
Y cuatro de Jandilla. Bien presentado, con cuajo y bien armado el primero, aunque luego en la muleta no dio juego y tuvo muy escaso fondo. Con mucho cuajo el segundo, que obedeció los toques y fue y vino con nobleza. Tenía cuajo de toro el cuarto, que derribó en varas. Apenas le castigaron y se quedó crudo. Embistió, sobrado de motor y raza, y no exento de temperamento, siempre más bravucón que bravo. Fue premiado con una vuelta al ruedo que no mereció. Y tenía cuajo de toro, muy serio y con plaza el quinto. Se dejó pegar en varas y en el tercio final se quedó corto, exigió y se lo pensó más de la cuenta.
La rejoneadora Ana Rita con gran cartel en esta plaza, lució por su vestido de la Federica y su comunicación con el público. Exhibíó una excelente cuadra de caballos y se mostró voluntariosa y entusiasta, sobresaliendo al clavar farpas al violín. Fue aparatosamente derribada y su labor no acabó de tener remate.
Alejandro Chicharro se mostró como un torero enterado y con oficio. Exprimió a un primer novillo que no dio demasiado juego, ante el que anduvo sobrado y suficiente, hasta lograr cortarle una oreja.
Y plantó cara con actitud, exposición y disposición al cuarto. Comenzó su faena de rodillas, aguantando las enrazadas embestidas de su antagonista. Faena de sólido argumento, bien concebida, siempre asentado y pisando terrenos de compromiso y con autoridad sobre el astado. Mató de una estocada trasera y tendida que necesitó del refrendo del descabello
Aarón Palacio muleteó con sinceridad, expresión y buen aire a su primero, en una labor bien construida y de buen fondo. Y el quinto, encastado y exigente, le pegó una serie voltereta al inicio del trasteo. Aun así, no dudó en pisar terrenos de compromiso y plantarle cara con asentada actitud y sobrado de firmeza. Con todo el novillo, muy complicado, por momentos le puso en dificultades aunque no le perdió la cara. Mató de una estocada caída. Causó una notable impresión.









