Imposibles sanfermines por la globalización de la tele

Cómo ha cambiado todo y no digamos los sanfermines. Es ya un sueño pensar en nuestra etapa de inicio en los encierros cuando íbamos de estudiantes aficionados a los toros y a la vida y podíamos alojarnos, y pagar, los hoteles del centro y podíamos comer, y pagar, los restaurantes medios y populares de las calles nombradas de la ciudad.

 

 


Ricardo Díaz-Manresa

 

 

La tele lo cambió todo. Los descubrió para muchos millones de personas. Y gran parte de ellas han querido desde entonces venir a Pamplona. Y… reventón.

Y por el tumulto de curiosos y enamorados de estas fiestas, subieron los precios como la espuma hasta el punto de convertir en imposibles los de hoteles, hostales, habitaciones particulares, cualquier alojamiento por modesto que sea, etc

Imposibles los restaurantes muchos de los cuales multiplican los precios del resto del año, poniendo en la carta el dibujo de un toro y un corredor.

Imposibles los precios de los balcones de las calles del encierro. Vistas y desayuno, por persona, algo carito.

Menos mal que es gratis los que van dos o tres horas antes a coger sitio en el segundo vallado. Aunque, según vemos, estos vallados los numerarán y cada uno podrá sacar y tener  su puesto individual. ¿A cuánto?

Desde siempre, y pagando, claro, se puede ver en la plaza de toros cómo llega el encierro. Y ahora la masificación hace que se llene la plaza todos los días, cuando antes sólo ocurría los fines de semana. Las otras fechas había huecos.

Las entradas a la plaza, abonadas casi todas,  como siempre pero un poco más. Llenazos diarios aunque toreen pelé y melé. Los que vienen de fuera a ver una corrida o no la encuentran o van a la reventa y… un pastón. Antes de la globalización,  no era imposible solucionar el problema, el deseo o el capricho.

Ya saben que lo del público en Pamplona es diferente como todo. En otras partes, se pregunta ¿dónde vas? Y se responde ¡a los toros!. Aquí la gente que abarrota la plaza cada día no va a los toros, ni a los toreros, sino simplemente a la plaza porque es lo que hay que hacer por la tarde en sanfermines. La tradición. La costumbre. El dejarse ver.

Pregunte a la mitad de la plaza quién torea y de quién son los toros y verá las respuestas. No digo ya a los tendidos de sol.

La tele vió las audiencias de los encierros y echó toda la carne en el asador y le va de maravilla, aunque desprecie lo demás.

Total, la ciudad abarrotadísima, en la carrera del encierro poco sitio para tantos corredores y los precios imposibles. Son los nuevos sanfermines.

Y ya TVE hace hasta dos programas. Uno desde las 07:17 hasta 08:30 y después siguen hasta las 09.10 o más. Total, dos horas de tele de encierros y ambiente de sanfermines. Nada menos. Y a las corridas de la tarde, que les den.

Nació en Cartagena en 1944. Director del Telediario de la Segunda Cadena de TVE “Redacción Abierta” en las temporadas que permaneció en antena. Jefe de corresponsales en el extranjero. Responsable de Cultura de los telediarios del fin de semana.

Fue durante 8 años director del Diario Hablado de Radio Nacional de España de las 14.30, ocupando tiempos especiales como la Transición, la restauración de la Monarquía y los años de Gobierno de la UCD.

Director adjunto de la revista de RTVE Mensaje y Medios. Director del programa “Toros 2” en la Segunda Cadena de TVE. Director durante dos años del programa icono taurino de RNE “Clarín”, el más antiguo de la cadena.

Desde su fundación en 1993 está entre las firmas de AVANCE TAURINO (Periódico digital y de papel, editado en Valencia y en todas las provincias y ciudades destacadas de la Comunidad Valenciana y también en Albacete).

Como especialista en Semana Santa colabora en diversas publicaciones de Sevilla y Cartagena. Y ha televisado como comentarista gran número de procesiones.