El ganado, desigual de presencia, con poca casta, sin poder ni entrega, deslució el festejo.
Las Ventas, 28 de mayo.
Última novillada de la feria de San Isidro.
Dos tercios de entrada.
Cinco novillos de Guadaira y uno de Torrehandilla.
Lalo de María, silencio y silencio.
Pepe Luis Cirugeda, silencio y silencio.
Alejandro Chicharro, vuelta al ruedo y ovación.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Novillos de Guadaira y Torrehandilla (2º bis, 4º bis) y 5º, desiguales de presencia, con poca casta, sin poder ni entrega, deslucidos, con poco motor y escasamente colaboradores. A Lalo de María le correspondió el que abrió tarde, que fue el mejor de los lidiados, se lo pasó sin ajuste ni transmisión, no cruzó la línea de la prudencia y no conectó con el público. En el otro estuvo aseado pero sin domeñar su difícil embroque. Pepe Luis Cirujeda, quien hizo su primer paseíllo en Las Ventas, no encontró entrega en el de la presentación, su segundo se agarró al suelo y no facilitó el quehacer. Alejandro Chicharro derrochó entrega ante un lote que no se lo puso fácil, tiró de firmeza y consiguió templar en ambos, llegando a los tendidos. De haber tenido suerte con los aceros la Puerta Grande podría haber estado abierta para él.
Lalo de María solo pudo bregar sin lucimiento ante en el que abrió tarde que salió suelto. Se entregó en varas. Brindó al público. Inició de rodillas con la muleta y puesto en pie con un par de trinchera y dos de pecho ganó terreno, colocándole en el tercio. Acudió al cite con codicia desde lejos y lo intentó por ambos pitones, teniendo mayor acople y profundidad, frente a un noble astado, pero sin adelantar la pierna de salida del muletazo. Por el izquierdo no terminó de ceñírselo. Aún sin verlo claro estuvo aseado. Le devolvieron su segundo y salió el sobrero de Torrehandilla que no se entregó en el capote. En la segunda serie por el izquierdo al tercer muletazo tocó tela y empezaron a salir enganchados y sin transmisión. En la serie siguiente comenzó a levantar la cara, entrar con brusquedad y ponerse difícil yendo la faena a menos.
A Pepe Luis Cirugeda le devolvieron el de su presentación y saludó al sobrero de Torrehandilla que no le dio opciones con el capote. Con la muleta recibió de rodillas en los medios citando de lejos, trayéndoselo por delante y con pases cambiados, rematando en pie y abrochando con el de pecho. En la siguiente serie los enganchones bajaron el tono disminuyendo el ajuste. Enseguida intentó irse el novillo y así durante tres veces más. Fue a menos, terminó en tablas sin apenas moverse. A su segundo le recibió a portagayola y continuó con una larga cambiada de rodillas junto a tablas. Saludaron en banderillas David Adalid y Rafi Goria. Brindó al público. Sufrió un desarme junto a tablas. Mostró ganas, citó de frente se cruzó por el pitón derecho y respondió el novillo tardeando y sin querer pasar. Siguió con escaso recorrido hasta que ni se movió.
Alejandro Chicharro tuvo un primero suelto en el capote. En banderillas saludó Juan Carlos Rey. Brindó al público. En el tercio cuajó importantes muletazos por el izquierdo. Le cambió de terrenos y tardeó sin entregarse en la muleta. La discontinuidad en la embestida le obligó a cruzarse, darlos de a uno y ponerse en el sitio. Tragó cuando se le metió por dentro pero salieron con temple y mando conectando con el público. Las manoletinas finales también fueron de a una robándole cuatro. En el que cerró plaza soportó levantado de cara al recibir por verónicas y ni se inmutó. Blandeó el novillo en el último tercio. Entre las rayas cuajó enjundiosos naturales y excelentes pases de pecho. Toreó con quietud, lentitud y cruzándose. Transmitió su toreo incluso en las series finales con un astado justo de fuerza. No estuvo acertado en la suerte suprema.









