
El autor de la novela nació en Madrid el 9 de marzo de 1927. Hijo y nieto de periodistas y actores, su abuelo fue Federico Oliver, autor de Los semidioses y su madre la actriz Carmen Oliver.Vivió desde niño el ambiente taurino. Su abuelo y su padre fueron grandes aficionados y le acostumbraron desde pequeño a asistir a las corridas y a tratar con personas relacionadas con el mundo de los toros. Sobre todo tuvo amistad con los Bienvenida, y muy especialmente con Antonio.
Y es que José Álvarez lleva una existencia disoluta, pero siempre con la dignidad por bandera, tanto en su porte como en su actitud. Está separado de su mujer, Julia, quien hace su aparición en la novela cuando pide a Juncal que éste evite que el hijo de ambos siga la vocación de ser torero. Le promete dinero y la vuelta a casa, para que no tenga que ir mendigando y dando sablazos, a pesar de su empacada apariencia. Sin embargo Juncal, no sólo no consigue influir en su hijo para que no sea torero, sino que le anima para que continúe el camino y triunfe en el mundo de los toros. Durante el festejo de su alternativa en Sevilla, Juncal hijo se niega a matar un toro entre la bronca del público. Su padre salta al ruedo y torea como en sus mejores tiempos, pero al final el toro le cornea y muere en la enfermería de la misma plaza.
En la obra destaca la profundidad sicológica del personaje, quien en cada una de sus actitudes ante la vida demuestra ser torero, aun después de retirado. Contrastan su elegancia, su donaire y su orgullo ante la gente, con su frustración cuando se encuentra solo o cuando habla en la intimidad con su amigo Vicente Ruiz Búfalo, limpiabotas y confidente, quien le sigue llamando “maestro”.









