
Enrique Amat
Francisco Asenjo Barbieri nació en Madrid el 3 de agosto de 1823. Llevó a lo más alto el género de la zarzuela, de las que compuso más de setenta. Entre sus éxitos destacan El barberillo de Lavapiés, Los diamantes de la corona y Jugar con fuego. Y contribuyó a la construcción del Teatro de la Zarzuela, que fue inaugurado el 10 de octubre de 1856.
El actor y director teatral Juan Echanove, quien debuta en estos menesteres, se ha encargado de llevar esta obra a escena. En el foso, dirige la batuta de Guillermo García Calvo y la escenografía es de Ana Garay, reflejando una plaza de toros convertida en epicentro de la trama.
Se trata de una obra en tres actos. Estrenada a finales de 1864, Pan y Toros es una zarzuela en tres actos que pinta a modo de tapiz goyesco el Madrid de finales del siglo XVIII, aprovechando una intriga entre conservadores y liberales en la que se delata la presencia decisiva de Manuel Godoy como verdadero regente de los designios de la España de Carlos IV. En Pan y Toros el destino de una nación también juega sus azarosas cartas en una partida donde Barbieri trata la intrusión extranjera en los designios de España con su habitual maestría y brillantez musical
El pasodoble que da título a la misma se ha considerado una auténtica marcha de la manolería, alegre y vigorosa, y es de interpretación obligada en los paseíllos de muchas plazas de toros, entre ellas las de Valencia y Castellón. Su trama se desarrolla en la España de finales del siglo XVIII, con una conspiración liberal para acabar con la influencia de Manuel Godoy sobre el rey Carlos IV. En la acción aparecen personajes históricos como Francisco de Goya, la duquesa de Alba, Jovellanos o Pepita Tudó, la amante de Godoy, quien posa para Goya.
A esta obra Barbieri la dotó de una música que hunde sus raíces en lo popular y goyesco. En la misma tienen protagonismo las figuras de los toreros. Como la de Pedro Romero, interpretada por un tenor cómico. El papel de Pepe-Hillo está a cargo de un bajo y la figura de Costillares, de un barítono. En el acto I, que tiene lugar en un merendero a las orillas del Manzanares, cerca de la Venta del Sordo donde vive Goya, se interpreta la célebre marcha de la manolería titulada Al son de las guitarras y seguidillas, que contiene un relato de los toreros Romero, Costillares y Pepe-Hillo y se incluye la canción de este último, la titulada En Zeviya Costiyares.
Y son célebres las siguientes estrofas de un coro de manolas y manolos que cantan:
Romero, Costillares y Pepe-Hillo
a toititos uzias saludan finos.
Que a caballeros no echa la pata nadie
a los toreros.
Salud a los valientes discípulos del Cid,
que todos tres merecen la plaza dirigir.
Diganos usía, diga su mercé,
jefe de la plaza cuál de ellos va a ser.









