Una de las corridas más destacadas y famosas de cuantas se han celebrado en la ya larga historia de la plaza de Valencia fue la que se celebró el 9 de mayo de 1945 y en la que tomó la alternativa Agustín Parra “Parrita”.
De histórica cabe calificar aquella corrida y para la que, de ser cierto como tantos afirmaban de haber presenciado, se hubiesen necesitado cuatro o cinco plazas para acoger a tanto espectador. Se concedieron 19 trofeos: 12 orejas, cinco rabos y dos patas que se repartieron así: Manolete, en el segundo dos orejas y rabo. En el cuarto, dos y rabo y una pata.
Carlos Arruza, en el tercero, dos y rabo y una pata. En el quinto, dos y rabo. Parrita, en el primero, el de la alternativa, “Cidro” de nombre, dos orejas. En el sexto, dos orejas y rabo. Los toros de Galache, discretos de presentación (hoy algunos no sólo no hubieran pasado el reconocimiento previo: no hubiesen sido embarcados siquiera), dieron sin embargo buen juego y propiciaron que aquella tarde terminase siendo triunfal. E histórica.









