José Mercé es uno de los artistas más grandes que ha dado el cante y el flamenco en las últimas décadas. José Soto Soto es bisnieto de Paco Luz y sobrino de Manuel Soto “Sordera”, patriarca del flamenco jerezano. Y también es un gran aficionado al toreo.

“A mí siempre me ha gustado la tauromaquia. Y siempre he ido a las plazas de toros porque el cante y el flamenco están muy hermanados. Flamenco y el toreo son dos grandes artes. Y muchas cosas de uno y del otro están muy relacionadas.”
Se dice que compás, temple y ligazón están hermanados.
“Es que es así. Templarse es lo más importante. El temple es la cadencia. El temple es lo que somete la velocidad y la fuerza del toro. El compás es ritmo, en el toreo y en el cante. Para las bulerías o el tango, lo importante es ese ritmo. En el toreo es acomodar ese galope, la velocidad del toro. En el cante, el chorro de la voz. En el flamenco es muy importante el compás. Y también el temple y ligar el cante. El compás, como el de mi paisano y pariente Rafael de Paula. En Jerez somos todos muy nuestros. Rafael Soto Moreno ha sido de los más grandes. Él tenía un gran compás. Eso es muy importante en el toreo, parar, templar y ligar. Y este templar, ligar y mandar en el cante es asimismo muy importante.”
Han habido cantaores que fueron toreros en su momento como Enrique Ortega. A Camarón le hubiera gustado ser torero, como al Turronero. A usted no le dio por ahí.
“Es que yo le tengo un gran respeto a esto. El Turronero llegó a torear un festival, a José el Camarón le gustaba mucho el toreo. Pero ponerse delante de un toro para mí tiene el máximo respeto. Los toreros son semi dioses, que tienen la capacidad de jugarse la vida delante de un toro. Yo canto a los toreros, y esa es mi forma de torear. Y como digo, el toro y el flamenco están muy unidos. Son una de las cosas más grandes de nuestra España”.
Hay toreros que cantan. Y bien. Como Pepe Luis Vázquez, José Luis Parada, Paco Peña. Curro Romero.
“Romero canta muy bien los fandangos. La verdad es que hemos ido alguna fiesta y se ha arrancado a cantar y lo hace con mucho sentimiento. Como toreaba.”
Hay una amplia lista de toreros partidarios de cantaores. Rafael El Gallo lo era de Manuel Torre; Lagartijo era seguidor de Rafael Rivas y Juan Belmonte de El Mellizo. Antonio Fuentes escuchaba a El Pollo Rubio. Sánchez Mejías era partidario de Manuel Torre y Luis Miguel Dominguín de Manolo Vargas. Curro Romero y Paula eran seguidores de Camarón.
“Aparte de todos estos, está la familia de los Caganchos, que eran fragüeros, y por eso se decía que hay que tener gancho cantando. Como un quejío. Y Manolo Caracol, que era tataranieto de El Planeta, biznieto de Curro Dulce, sobrino nieto de Paquiro y sobrino del Mellizo. De toda la vida han estado siempre unidos el toro y el cante. Así ha sido así siempre. Yo estoy emparentado con Manuel Soto Sordera.”
Cambiando de tercio, ahora que ha fallecido Carlos Saura, vienen al recuerdo dos películas que usted protagonizó. Bodas de Sangre en 1981 y Flamenco en 1995.
“Para mí fue una gran suerte de trabajar con este gran maestro, una gran persona en el cine y en la calle. Una persona buena, sensible, un loco de la fotografía. Todos los palos de la cultura los tocaba y los tocaba bien. “Bodas de sangre” fue algo increíble para la época. Nunca habrá una película como ésta y por cómo se trató el flamenco en ella. La hicimos con Antonio Gades. La estrenamos en Roma, y se hizo una premiere para que la familia de Lorca la aprobase.”
Usted es José Soto Soto.
“Lo de Mercé viene porque yo empecé a los seis años como solista en la Escolanía de la Basílica de La Merced de Jerez. Luego a los trece años fui a Cadiz, a La Cueva del Pájaro Azul. Más tarde llegué a Madrid, a Torres Bermejas. Y luego entré en la compañía de Antonio Gades, con la que recorrimos todo el mundo. Aquello fue muy grande.”
Ha grabado una gran cantidad de discos. Dicen que Aire marcó un antes y un después porque usted ha mantenido la esencia pura del cante y ha sido capaz de mezclar el flamenco con cosas de artistas como Manu Chao, Aute, Víctor Jara, Louis Armstrong, Pablo Milanés, los Pop Tops y Serrat entre otros. Con ello ha ido rompiendo fronteras y llevando su música no sólo a la audiencia flamenca, sino alcanzando también a un público más joven, amante del pop.
“La verdad es que sí, mezclamos el flamenco hermanado con otras especialidades. Aire alcanzó el disco de platino. Era un flamenco más abierto, dirigido más para la gente joven, y también para los mayores, pero que contribuyó a difundir el flamenco por todos los estratos de la sociedad. El flamenco es una música maravillosa a nivel mundial. La música es buena cuando se hacen las cosas bien, con entrega y con sentimiento. Como todo en la vida”.
Quién es para usted el mejor torero.
“Bueno, aparte de mi pariente Rafael de Paula, yo me quedo con cómo colocaban la muleta Antonio Ordoñez y José María Manzanares padre. Era algo grande. Luego Paula, por ejemplo, era muy seguidor de Juan Belmonte y de la nueva técnica que introdujo en el arte del toreo. Me han gustado Curro Romero, Rafael de Paula, o Antoñete. Son toreros que tienen una profundidad impresionante. Hoy se echa en falta ese tipo de toreros.”
Cada torero tiene su propio palo para que se le cante.
“A Curro Romero yo le cantaría una soleá. Por cómo lleva el capote, chico, recogidito como solo él lo hacía. Y con esa impronta, esa majestuosidad, ese porte, ese sentimiento. A mí siempre me decía Curro que él prefería que la gente se fuese a casa enfadada si uno aliñaba, que estar delante de un toro perdiendo tiempo. Lo importante es hacer las cosas bien o no hacerlas.”
Y a su pariente, el Paula.
“A Rafael le van unas bulerías. Era genial. Tenía también un compás, una estética y una expresión maravillosas.Y la grandeza que tiene es que él no sabía ni cómo salía el toro. No conocía la técnica ni los secretos de la lidia, era algo extraño. No tenía técnica ni preparación. Y físicamente tenía una enfermedad de los huesos heredada de su madre. Pero, aun así, era capaz de quedarse quieto y de torear como los ángeles. Era una cosa seria. Y había que tener mucho valor para hacer eso. Porque él no podía correr. Si se salía fuera de las dos rayas, al tercio, si luego un toro le desarmaba, era incapaz de poder correr y salir huyendo. Y para eso y quedarse quieto y sin piernas hay que tener mucho valor.”
Para usted quién ha sido el mejor cantante.
“Ante todo, lo primero consiste en ser muy aficionado. Y luego, estar abierto y receptivo para ser capaz de recoger detalles de los otros. El Tío Borrico, El Talega, Rancapino, Juan el Torta, Camarón, Manuel Torre, Fernanda de Utrera, el Capullo de Jerez, Manuel Agujetas y otros muchos. Todos esos son buenos, Pero si hay que citar un genio de finales del siglo XX es sin duda Manolo Caracol. Era impresionante, era el cantador total. Fue el más grande.”
Hay toreros que han cantado muy bien. El Almendro, estuvo de banderillero en las cuadrillas de Joselito, El Gallo y Maera. Enrique el Mellizo, toda una base del flamenco, fue puntillero de toreros como Lavi y Marinero. Bombita y Joselito admiraban al cuñado de este, El Cuco, banderillero en su cuadrilla.
“Y de ahora, Curro Romero es muy aficionado al cante. Y ha cantado y templado muy bien. Y también Pepe Luis Vázquez y José Luis Parada. Luego ha habido cantaores que han querido ser toreros. Camarón, quien lo intentó, pero decía que no tenía valor, pero qué maravilla de cantaor. El Turronero también es un gran aficionado, toreó un festival.»
Al igual que los toreros, ustedes también tendrán miedo escénico antes de salir a un escenario,
“Por mucha experiencia que tengas y por muchos años que lleves en esto, es lo normal. El día que no te ocurran estas cosas y no pases miedo, apaga y vete a casa. Esas mariposillas, eso que te viene por el pecho, es innegable. Esos quince minutos antes de actuar no se lo deseas a nadie. Luego, cuando arrancas a cantar, todo se te olvida y estás feliz. Pero sí, esa inquietud no te la quita nadie. No se lo deseo a mi peor enemigo.”
Tampoco debe ser fácil tener que crear arte a una hora determinada, independientemente de cómo se encuentre uno y de sus circunstancias personales.
“Es que hay que ser un profesional. Y hay que venirse arriba, y superar todas estas circunstancias. Hay días y días. Pero el público paga, y se merece el máximo respeto y hay que entregarse al 100% y tratar de dar espectáculo. Porque esa es nuestra vida y nos tenemos que sobreponer a los días malos, que siempre los hay.”
Y un cantaor no se concibe sin un guitarrista al lado. Usted ha actuado con los más grandes. Tomatito, Enrique del Castillo, Vicente Amigo.
“Todos ellos son extraordinarios profesionales. Pero para mí, y lo tengo que decir con toda sinceridad, el mejor ha sido el Moraíto chico. El más grande.”
Su último disco es Oripandó.
“Así es. Es el último que ha salido a la venta. Es una obra que no es al uso. Lo publicamos el 2022 y este año 2023 vamos a hacer una gira por toda España. Estoy muy contento porque la gente lo ha recibido muy bien. Es una autobiografía que ha escrito el propio Antonio Orozco. Estuvimos dos años trabajando en ello. Y es una obra maravillosa, que creo que perdurará. Ahí expreso todo lo que ha sido mi vida. Es un recorrido por mi vida, por mis sentimientos y por mis cosas. Es como una gran antología. Y hemos puesto en el proyecto mucho cariño mucho afecto.”
Y en él figura una fantástica canción: Jamás desaparece lo que nunca parte.
“Tenía que ser así, está escrita para mi hijo Curro, que hace 28 años nos dejó. Pero como dice el título de la canción, no ha desaparecido, está con nosotros siempre y estamos con él todos los días. Él vive con nosotros y lo tenemos muy presente, y desde el cielo está con nosotros.”
Este es el último disco. Pero entre todos los muchos que ha publicado igual hay alguno muy especial. Cultura jonda Bandera de Andalucía, Verde junco junto a Tomatito y Enrique de Melchor, Caminos reales del cante, Hondas raíces y Desnudando el alma. En 1998 Del amanecer, producido por el guitarrista Vicente Amigo, Aire, Lío, Confí de fuá, Lo que no se da, Ruido, Mi única llave, Doy la cara y De Verdad.
“Son como los hijos, cada uno tiene su personalidad, cada uno tiene su alma y su corazón. Y su momento. Y a todos les quiero por igual. Pero como dicen los toreros, la faena soñada está por llegar. Pasa lo mismo con los discos. Todos tienen su cosita y siempre nos queda la gran canción por hacer. A pesar del tiempo que llevo yo en esto, como dicen los toreros me queda por hacer la faena soñada. Ahora me quedo con el último porque le hemos puesto mucha ilusión. Pero seguramente, si Dios quiere, vendrá otro después”.
Ya lleva más de un millón de discos vendidos.
“Eso es algo que yo ni yo mismo me lo creo. Y que me llena de satisfacción. En el mundo del flamenco es muy difícil vender. Y hoy no se vende ni el pop. Han cambiado mucho las cosas. Ahora no se venden discos. Ahora hay moderneces como los teléfonos móviles, el Internet, todo se puede escuchar a través de plataformas y no se venden discos. El mundo de la discografía ha cambiado mucho.”
Usted sigue yendo a los estudios de grabación, a los escenarios y a las plazas de toros.
“Por supuesto, siempre que puedo. He visto muchas corridas de toros y las sigo viendo. Cuando puedo y tengo un hueco voy a la plaza. Ahora en la actualidad también hay grandes toreros, y merece la pena ir a los toros. Y la verdad es que el toreo es un espectáculo fascinante. Como ya he dicho antes, tiene mucho de flamenco, de música, de danza, es un espectáculo total en el que se conjugan muchas artes y encima con la virtud de hacerse delante de un toro y jugándose la vida. Que es lo más grande que puede haber. “
Y aquí por Valencia se le vio hace unos meses en el teatro Olympia cuando El Soro le dió un trofeo y protagonizó unos momentos mágicos. Usted al cante y Ortega Cano toreando de salón con el capote.
“Yo le tengo que agradecer a mi amigo Vicente, que se acordase de mí y me otorgarse un premio. Un torero tan grande y al que quiero tanto como el Soro, estar con él y que me premiase. La verdad es que estar en un escenario, cantar y que un torero tan bueno como Ortega Cano le pegase unos lances fue un momento mágico. Son las cosas bonitas que emanan estos dos grandes artes que son la tauromaquia y el flamenco.”









