Sólo una oreja para Ureña

Su actuación como único espada se saldó con una solitaria oreja del quinto toro.

Las Ventas, 21 de mayo.

Decimocuarto festejo de la feria de San Isidro.

Toros de Puerto de San Lorenzo, Domingo Hernández, Adolfo Martín, José Vázquez, Conde de Mayalde y Victoriano del Río.

Paco Ureña, silencio, ovación, silencio, silencio, oreja y ovación.

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

Festejo décimocuarto de la Feria de San Isidro 2022 en el que actuó como único matador Paco Ureña que cortó una oreja a su quinto bis, sobrero de Conde de Mayalde, que fue obtenida ante un público que prefirió mojarse, por la inclemente tormenta que se desató al comienzo de su lidia, antes que abandonar la plaza. Ureña se embraguetó, plantó cara al astado con el compás abierto y cada uno de los muletazos de las distintas series de su faena fue coreado con el olé correspondiente que sonora, sentida y potentemente le lanzaban al torero y que sin duda animaron a Paco que lo dio todo. Siete fueron los toros de distintas ganadería que pisaron el ruedo.

El primero de La Ventana del Puerto fue noble y de escasa fuerza. Cuando intentó estirarse el animal perdió las manos en el primer embroque. Importancia tuvo una serie por verónicas con cadencia, ritmo y temple. Con la muleta toreó por alto pero su escaso motor no permitó brillantez, impidió la ligazón y el toreo de calidad. Dejó media estocada en buen sitio seguida de dos descabellos. Ovación.

El segundo de Domingo Hernández colocó bien la cara y tuvo escasa fuerza. Lo recibió a pies juntos con cuatro templadas verónicas y una media excelente. Brindó al público y desde los medios saludó con dos estatuarios, remate por bajo y finalizó con la izquierda llevándolo detrás de la cadera. Brilló en dos series cortas por el derecho ligadas, bajando el engaño y a media altura. Por el izquierdo se fue quedando y solo los permitió de a uno. Mató de media estocada. Ovación.

El peligroso tercero de Adolfo Martín tuvo poco recorrido. En banderillas cortó. Ureña lo intentó con la muleta doblándose por abajo. Buscó al finalizar el muletazo, resultó correoso y en una colada por el derecho casi hace presa. Le cambió los terrenos pero sin el resultado apetecido. Un pinchazo seguido de estocada larga, tendida y atravesada junto con numerosos descabellos fueron necesarios para que muriera. Silencio.

El cuarto de José Vázquez resultó intermitente, justo de fuerza, tardo y manseó en el caballo. Con la muleta por abajo y tirando logró series intermitentes. Una por el derecho sin moverse, ligada y a media altura fue de calidad. Con la izquierda tardeó pero tuvieron buen trazo y el público lo agradeció. Mató de tres pinchazos y estocada de efecto rápido. Silencio.

El quinto de Juan Pedro Domecq fue devuelto y salió el quinto bis de Conde de Mayalde. La tormenta comenzó durante la lidia de este toro e hizo que parte del público abandonara sus localidades. Ureña se acopló por los dos pitones. El astado metió bien la cara, tuvo transmisión y lo toreó despacio acompañado de los potentes y entregados olé del público que respondieron al sentimiento y disposición de Paco. Emotiva cada una de las series. Total conexión y entrega entre torero y público. Mató de estocada. Oreja.

El sexto de Victoriano del Río salió huidizo, manso, aquerenciado a tablas y poco colaborador. Mató de pinchazo y estocada de efecto rápido.