No se cansan de cansarnos

No se cansan. Corridas interminables, inaguantables, insoportables, eternas. Hasta una novillada sin picadores –lean bien: sin picadores– duró casi 3 horas, 3, en las recientes Fallas. No se cansan de cansarnos.

 

 


Ricardo Díaz-Manresa

 

Y rara es la corrida que no llega a las 2 horas y media y casi todas rondan las 2  y tres cuartos. Tiempos muertos a porrillo, todo hecho muy lentamente, la transición increíble de  picar a banderillear, y no digamos el tiempo para colocar al toro y poder clavar los palos, faenas de avisos : si no duran 10 minutos o más parece que no son faenas. Sumen, sumen y verán. Y los paganinis sobre la piedra dura y desnuda. He visto a GREGORIO SÁNCHEZ matar una de 6 toros en MADRID como único espada en hora y media en alguna corrida a beneficio de aquel Montepío de Toreros o de los huérfanos de la Policía. Y ahora…

Cuidado que esto puede ser mortal para el aficionado y no digamos para el espectador. Parece que en las Escuelas les incitaran a dar pases y pases, que todos quisiera apurar al animal hasta sacarle el último muletazo, que no pararan hasta escuchar el primer aviso, que estuvieran dando mantazos y se agarraran al milagro imposible de cambiarlo todo en la tanda 10 ó 12. En fin, que nos aburren como ostras. Y nos cansan. Y no se cansan.

E insisto: sobre la piedra dura y desnuda. Que, eso sí, no piensan cambiar. Y así  desde hace siglos. Da igual que estemos en pleno siglo XXI y que todo sea diferente en el entorno del que va a los toros con comodidades, fuera de las plazas de toros, como nunca. Y  sea un sacrificio sentarse en un tendido y tener que estar allí cerca de 3 horas. Mucho, incluso para una corrida entretenida. Demasiado para una vulgar. Insoportable para una mala.

Y no les digo nada si además la ven por televisión  aguantando a varios comentaristas plastas que, por si fuera poco, te dicen lo contrario de lo que tú estás viendo…

Y encima los aficionados mayores y ya, lógicamente, con limitaciones físicas, no tienen dónde agarrarse para acceder a sus localidades y bastantes, por esta causa, han dejado de ir. Pues tampoco les ponen barandillas para poder subir. O van con alguien que les ayude y al que puedan agarrarse o a quedarse en casa.

Corridas de 3 horas no. Porque, a este paso, pasaremos a los espectáculos de 4, que ya se pide por algunos grupos y que el ínclito JT les va a endiñar a los suyos en Jaén. Cara la entrada y recortaditos los atractivos, pero por lo menos en un tiempo soportable.

Corridas de 3 horas no y verán pronto deserción por aburrimiento.

No  se dan cuenta y no se cansan de cansarnos.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.