Cortó el debutante Caballero una oreja del primero. También lo hijo Jarocho en el cuarto.
Francisco Picó.
Lo primero que se hizo en el comienzo de esta nueva edición de la feria fallera fue la composición del nuevo Jurado de la Diputación
Provincial. Jurado numeroso, por cierto pues la componen hasta 27 miembros. Hasta en eso llega la generosidad de nuestro buen amigo Toni Gázquez.
Luego el festejo sin caballos en el que el frío se hizo notar, nos deparó una tarde plumbea en la que los actuantes no sabían a que hora terminar. Una tarde en la que se llegaron a contabilizar hasta nueve avisos. Destacando los tres que se llevó Lenny Martins, el tercero justo cuando el eral doblaba.
Eso si, todos los actuantes mostraron ganas y deseos de agradar, pero a todos se les paró el reloj.
Otra nota curiosa fue la actuación de la Banda de Música. Se ponía a tocar y de repente cuando el torero era desarmado se paraba la música y nuevamente cuando cogía los trastos de torear volvía a tocar.
Otra nota a destacar fue que la primera oreja de la tarde el primero que la recogió fue un arenero, que naturalmente se la entregó al alguacilillo y éste a su vez al torero. También las cuadrillas dieron en alguna ocasión, algo digno de comentar. por ejemplo, lidiando al primer eral un banderillero salió apurado del trance y no hubo nadie que cortase al animal.
Y termino con las cuadrillas. Nota destacada y emotiva el corte de coleta de Juan Rivera . Notable novillero en su tiempo. Y luego magnífico subalterno. Suerte Juan.









