Un accidente de tràfico se llevó las ilusiones del torero… y de los aficionados.
El 10 de agosto de 1971 moría, a consecuencia de un acciente de automovil sufrido un par de díaas antes, el matador de toros Juan Montero. Un día después los medios de comunicación daban la noticia, dejando anonados a los aficionados, sobre todo a los de Albacete, que seguían teniendo en él la esperanza de contar con otra gran figura como lo había sido Pedrés, su compañero de andanzas juveniles y su pareja novilleril.
Montero había nacido en Albacete el 10 de septiembre de 1931, debutando vestido de luces en la plaza de su ciudad natal el 21 de agosto de 1949 en una novillada sin picadores. Un año después, el 24 de junio, de 1950, festividad del patrón de Albacete, debuta con picadores, compartiendo cartel con Dámaso Gómez y Chávez Flores, lidiando novillos de Eugenio Ortega.
Tras una brillaante etapa como novillero tomó la alternativa en Valencia, el 18 de marzo de 1953, apadrinado por Julio Aparicio y con Pedrés de testigo, lidiándose toros de Urquijo. El de la alternativa, llevaba por nombre “Barrabas”.
Las muy graves cornadas recibidas en Murcia y Cuenca frenaron su trayectoria, anunciando su retirada en la feria de Albacete de 1968, el día 14 de septiembre, compartiendo cartel con Miguel Mateo “Miguelín” y Ángel Teruel, y los toros de José María Arauz de Robles. Sin embargo actuó en dos ocasiones el año 1969, la última de ellas el 28 de agosto en Casas Ibáñez (Albacete), estoqueó astados de Cerroalto, propiedad de los hermanos Cembrano, el cartel lo compusieron Manuel Benítez “El Cordobés” y Sebastián Palomo Linares.
Fe un torero con clase y artista. Con el comenzó una saga de toreros, puesto que sus hermanos José y Luís, fueron picador y banderillero respectivamente, y su sobrino Fidel también esta en el mundo del toro. Está considerado, junto a Pedres y Chicuelo II, el cimiento del toreo en Albacete que cristalizaría con Dámaso González.









