La autoridad presidencial y Ronda

La democracia tiene dos sustentos fundamentales: la justicia y los medios informativos. Si falla uno de ellos, no hay democracia por mucho bla, bla,bla, postureo y escaparate que nos ofrezcan.

 


Ricardo Díaz-Manresa

 

Y autoridad. Naturalmente autoridad. Justa y verdadera. Autoridad que lo ideal es que no se  imponga sino que se gane, pero que está escrita y aprobada democráticamente. Incluso puede ser discutida pero nunca despreciada y desprestigiada.

Se puede cambiar la ley por otra mejor, pero cumplir la vigente hasta que llegue el cambio.

Vale para las plazas de toros y para cualquier lugar del planeta.

En Ronda en el 17 hubo crítica y denuncia de un torero al presidente y después amenaza (Es el segundo rabo que me quitas y no va a ocurrir más, dicho por el torero Cayetano). La autoridad lo comunica a la Junta, autoridad democrática del Gobierno, y ésta le pone una sanción mínima de 500 €. Recurre el enrabietado torero  con el inevitable  Moeckel y el tribunal le da la razón y el inevitable pone a parir a la autoridad y todo lo que se mueve.

Cada uno dice lo que piensa, según la manida y muchas veces utilizada erróneamente libertad de expresión) y por eso yo digo escribo:

1.- Que no estoy de acuerdo con la sentencia.

2.- Que el tribunal se traga lo de crítica, denuncia y amenaza y que está en su derecho por la  ley que le ampara. Puede, en este caso, como diría Pedro Almodóvar, tratarse de un error democrático.

3.- También la ley amparaba al presidente, que es la máxima autoridad. Y en su poder puede o no otorgar el rabo.

4.- Puede, aunque no debe, increpar y amenazar el torero al presidente y éste puede y debe ejercer su autoridad como respuesta. Y, después, todos acatar la autoridad competente que en este caso está por encima de presidente y torero.

5.- Debe -otra vez escribo debe- quedar clara la autoridad del presidente y acatarse en todos los casos mientras se celebra el festejo taurino.

En el otro espectáculo de masas, el fútbol es el primero y los toros el segundo, las palabras del torero habrían sufrido, supongo y es lo habitual, una fuerte sanción, recurrible, eso sí ante el comité de competición que por otra parte también sanciona a la máxima autoridad en el campo, el árbitro, cuando se equivoca, pero que tiene todo el poder –todo- durante el partido. En algunos casos, pocos, el poder del árbitro, cuando se ejerce mal o abusivamente, es revisado y sancionado con alguno o algunos partidos de suspensión. Lo que se llama mandarlo a la nevera. No es intocable ni inviolable.

La consecuencia de todo es que hay que reforzar y dejar claro que el presidente de un espectáculo taurino es la máxima autoridad y dejarle decidir libre y justamente. Y que su luz brille y lo sepa todo el mundo.

 24 horas antes ya organiza todos los grandes detalles del espectáculo y acumula todas las responsabilidades y hasta se somete a la crítica de los espectadores, pero su figura es su figura. Prevalece.

Si esto no funciona bien, el toreo no funcionará.

Nació en Cartagena en 1944. Director del Telediario de la Segunda Cadena de TVE “Redacción Abierta” en las temporadas que permaneció en antena. Jefe de corresponsales en el extranjero. Responsable de Cultura de los telediarios del fin de semana.

Fue durante 8 años director del Diario Hablado de Radio Nacional de España de las 14.30, ocupando tiempos especiales como la Transición, la restauración de la Monarquía y los años de Gobierno de la UCD.

Director adjunto de la revista de RTVE Mensaje y Medios. Director del programa “Toros 2” en la Segunda Cadena de TVE. Director durante dos años del programa icono taurino de RNE “Clarín”, el más antiguo de la cadena.

Desde su fundación en 1993 está entre las firmas de AVANCE TAURINO (Periódico digital y de papel, editado en Valencia y en todas las provincias y ciudades destacadas de la Comunidad Valenciana y también en Albacete).

Como especialista en Semana Santa colabora en diversas publicaciones de Sevilla y Cartagena. Y ha televisado como comentarista gran número de procesiones.