Hoy se conmemora la muerte de uno de los toreros más importantes del siglo XX.
Nadie daba crédito a lo que decían las noticias: Manzares ha muerto. Pero, desgracidadamente, era cierto. Tras haber acompaño a su hijo, el también torero del mismo nombre a Barajas, regresó a su finca de Badajoz, “Ronda Ganadera”, situada en el municipio de Campo Lugar, y murió debido, al parecer, a una insuficiencia respiratoria. Contaba 61 años de edad.
Hijo del banderillero Pepe Manzanares y padre del actual matador de toros que lleva su nombre y del rejoneador Manuel Manzanares, nació el 14 de abril de 1953 en Alicante y debutó como novillero el 24 de mayo de 1970 en Benidorm. Un año después tomó la alternativa, el 24 de junio de 1971, en su ciudad natal, con Luis Miguel Dominguín como padrino y El Viti como testigo. Casi un año después, el 18 de mayo de 1972, confirmó la alternativa en Las Ventas.
Tras varias retiradas y apariciones, decisió cortarse la coleta definitivamente el 1 de mayo de 2006 en la sevillana plaza de La Maestranza. Atrás quedaba un brillante historial que le acredita como un maestro consumado y un genial artista.









