Ayer hubo, por fin, toros en la plaza de toros portátil instalada en Villarreal.
Hubo gran ambiente en la plaza montada en la calle Cardenal Tarancón, junto al jardín Jaume I, en los que fueron los primeros actos taurinos de este tipo en la localidad tras la suspensión de las fiestas patronales tanto de mayo como de septiembre.
La empresa Montauro Espectáculos fue la encargada de organizar estos festejos, que se abrieron con una exhibición de toros de la ganaderìa navarra de Arriazu.
Por la noche hubo exhibición de emboladores que se desarrolló sin incidencias.
La entrada se produjo de forma muy escalonada y controlada, con control de temperatura y reparto de gel hidroalcohólico. También hubo personal de seguridad privada tanto en las gradas como a pie de arena para controlar las distancias y el uso obligatorio de mascarilla en ambos espacios.
La Federación de Peñas de Bous al Carrer de la Comunidad y Montauro aprovecharon el acto para entregar al alcalde de esta ciudad castellonense, José Benlloch, y al edil de Fiestas sendas placas en reconocimiento por su apoyo a la tradición.








