El próximo viernes, 31 de julio, Federico Arnás concluye una dilatada trayectoria profesional en RTVE y, mañana mismo, sin solución de continuidad, sienta plaza en el universo del retiro activo. La extinción del compromiso laboral con la televisión pública del, ahora sí, exdirector de Tendido Cero, no representa un mutis conclusivo. Por fortuna, Arnás continuará en el ejercicio del periodismo taurino, campo en el que no abundan los informadores de su talla.
Javier Hurtado.
Personalmente Federico se despidió de la audiencia de TC, en el programa emitido el 27 de junio pasado. Cuando acabó de dar la noticia, ésta fue difundida por múltiples y variados medios de comunicación, aunque no de igual manera en todos. Hubo quien receló de lo manifestado por Arnás en el adiós ante la cámara poniendo en tela de juicio que su salida del programa se debiera a una decisión propia.
Es posible que la desconfianza se fundamentara en lo recordado hace unas semanas por Ricardo Díaz Manresa en AVANCE TAURINO: “Lo acostumbrado en RTVE es que no haya dimisiones, sino ceses.” Quizá por eso, aferrándose al sofisma, los gacetistas insatisfechos con la versión original de la noticia, la retorcieron hasta descoyuntarla a conveniencia, dando a entender que F.A. salía de TVE cesado y andando, por la puerta trasera.
Por desgracia, bulos, patrañas e informaciones falsas borbotean a diario en la olla internáutica de la confusión. Y ya asistimos, sin alarmarnos, a la invasión de testimonios víricos que se propagan descontrolados, sin filtro alguno, por las redes sociales. Pero, es reprobable de todo punto que en ese terreno de la posverdad, aprisco de churras y merinas, entren a especular, reputados medios de comunicación, columpiándose en la información tergiversada.
Lo que un periodista cuente debe saberlo de buena tinta, que es como hay que saber las cosas. De modo que quienes no proceden así, inevitablemente, inducen a pensar que practican la mendacidad de forma regular, desprestigiándose a sí mismos y desacreditando el medio donde publican.
Ese concepto periodístico de informar de algo a través de una fuente segura, digna de crédito, ha sido santo y seña para Federico Arnás, desde que entró en TVE en la década de los 70 hasta hoy que deja el recinto de Prado del Rey, no por la Puerta Principal, ni por la de Servicio –que no existen en el complejo de RTVE—sino de la manera habitual, sorteando los tornos del control de acceso. Y lo hace con la discreción que le caracteriza y sin trauma alguno, porque sabía que el día del “memento mori” profesional llega, bien sea de forma inopinada o meditada.
Desde la asunción de la dirección del programa en 2004, Federico memorizó que la trayectoria laboral, como la vida misma, tiene un tiempo tasado. En lo que a él respecta, después de recorrerla de manera caballerosa y a cabalidad, ha considerado oportuno poner el punto final en este momento.
He compartido despacho y cometido con Fede muchos años, e inevitablemente, al deshacerse el vínculo laboral, los recuerdos se me enredan y pugnan por airearse. Así pues, no me resigno a echar al vuelo el repique de la campana de mi elogio.
Para quienes no tengan de él una opinión bien formada, apunto que Federico Arnás es un agudo y certero periodista taurino, en cuya personalidad se condensan la necesaria observación sagaz, la agudeza perspicaz y el ingenio.
En ese prolongado tiempo corporativo en que hemos bregado codo con codo, ha sido compañero de humanos sentires, apasionado de su trabajo e incansable promotor de ideas que abordó y expuso, sin abandonar nunca su natural comedimiento.
Como a cualquiera, a Fede le satisfizo la lisonja, aunque nunca la buscó; el halago le complace, pero no le envanece, y ha sido consciente de que popularidad y prestigio, en gran medida, le vienen dados al periodista, por mor del medio en que trabaja.
El proyecto televisivo que puso en marcha cuando llegó a la dirección de Tendido Cero, fue la plasmación de un ideario mantenido sin desmayo a lo largo de 16 años, sin concesiones a lo chabacano, sin derivarlo a un falso folklore; preocupándose siempre por comunicar una información taurina pura, exacta, excelente en su clase.
Mas, conocedor del entramado televisivo y de que la pequeña pantalla es una peligrosa máquina, trituradora incesante de imágenes y palabras, inteligentemente ha evitado ser engullido, yéndose antes. La marcha de Federico Arnás supone el acabamiento de un proyecto y de una etapa en Tendido Cero; con él se va un periodista de linaje singular.
Mi deseo para el compañero y amigo, en el inmediato porvenir, que se barrunta de sociales hervores, es que disfrute de un merecido y apacible tiempo jubilar entreverado de frecuentes ‘quites periodísticos’. Salud y suerte, Fede.
P.D.: El testigo de Federico lo recoge Belén Plaza, nueva Directora de Tendido Cero. Suerte también para ella desde el primer paseíllo, que tendrá lugar el 19 de septiembre, a las 14:00h, en la 2 de TVE.









