El banderillero de Ponce dio una rueda de prensa en Albacete para dar las gracias y explicar su estado físico.
Después de permanecer ingresado durante 40 días en la Clínica Quirón de Zaragoza, donde se le trató de una cornada en el glúteo y otra, mucho más grave, en la pierna, afectando a la femoral,el banderillero albaceteño dio una rueda de prensa, en la Clínica Quirón Salud Santa Cristina de Albacete, detallando el proceso de evolución de las heridas, el estado actual de las mismas y las perspectivas de futuro para su vuelta a los ruedos.
En referencia al percance sufrido, manifestaba que “no recuerdo nada ni he querido verlo. Pregunté si me había cogido un toro… En su momento pregunté si el toro me había metido el pitón porque no recordaba nada. Tampoco pretendo ver las imágenes de lo sucedido”. El torero explicó que fue su mujer quien le contó lo sucedido: “Cuando desperté en la UCI vi a mi mujer y le pregunté ¿qué ha pasado? ¿ayer me cogió un toro?…Y ella me dijo: llevas seis días durmiendo sin despertar hasta ahora. En ese instante me quedé muy asombrado. Luego con el paso de los días me di cuenta de la gravedad del asunto”.
Mariano de la Viña quiso dar las gracias a todos los doctores que le han atendido a lo largo de este tiempo, así como a los aficionados anónimos que aquel 13 de octubre acudieron a la enfermería del coso de la Misericordia para donar sangre: ‘Mi profundo agradecimiento a los médicos, a la afición, a todas las personas que se han interesado por mí, a los compañeros, a los y profesionales del toro y a la prensa y a todos en general les trasmito mi mayor gratitud y también mis disculpas por no poder contestar a todos. Además, todo esto me ha servido para comprobar la humanidad de la gente. Cuando ocurrió la cornada la gente del tendido bajó a la enfermería de la plaza de toros a donar sangre. Y repito que quiero pedir perdón por no haber podido atender a todo el mundo. Quiero agradecer todo el interés que ha mostrado el mundo por mí”.
Naturalmente se detuvo en el doctor Carlos Val-Carreres, con quien se deshizo en elogios: ‘Para mí el doctor es como un padre. Ha estado pendiente las 24 horas del día. Es una gran persona, una eminencia…Infinitas gracias por todo”.
En su comparecencia ante los medios en la Clínica Quirón Salud Santa Cristina de Albacete, el banderillero albaceteño compareció acompañado del doctor Pascual González Masegosa, cirujano jefe de la plaza de toros de Albacete, quien, junto al doctor Jesús Cuesta, son los encargados de realizar el seguimiento y recuperación total de sus heridas.
“En realidad, nosotros lo único que tenemos que hacer es seguir lo que han hecho nuestros compañeros de forma extraordinaria”, destacaba Masegosa. Un seguimiento que mantendrá en contacto a ambos doctores y que “en un tiempo no muy largo esperamos que pueda recuperar lo máximo posible y valorar la posibilidad de si podrá o no volver a torear” indicaba el doctor.









