Inmersos en una época taurina en la que todos nos consideramos expertos taurinos y medimos con exigencia las actuaciones de toros y toreros, hizo falta que trascurrieran treinta y un festejos, y fuesen pintadas unas rayas que midiesen la distancia, para que público, aficionados y sobre todo profesionales, se fijasen y realizasen con extrema dedicación unas ordenadas lidias rematadas con una excelente puesta del toro frente al caballo y en diversas distancias en la feria taurina más importante del mundo.
Maxi Mollá
Esta, fue el jueves 7 de junio, en una corrida desafío en la que la empresa le dio por pintar las rayas que marcan la distancia y ¡benditas rayas!
Esto, me llevó a pensar que si en verdad y en pleno siglo XXI necesitamos de unas marcas para realizar con verdad, pureza y perfección la lidia que nuestros antepasados nos legaron, tal vez las tendríamos que utilizar a diario.
Ellos nunca necesitaron de estas, lo hicieron con las tradicionales rayas de picar, pero si a nosotros nos hace falta para realizar una correcta lidia este nuevo invento, que hasta el momento sólo habíamos visto en los concursos ganaderos, bendito y bienvenido sea.









