Fue el viernes 1 de junio cuando en el congreso de los diputados se procedió a la votación de la moción de censura contra el entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy.
Maxi Mollá
Una votación que llevó a España a un nuevo cambio de gobierno, y una votación que a unos les parece un buen cambio y a otros puede no llegar a convencer, pero que a nosotros en principio nada tendría que afectarnos, ¿o igual sí?
Pero si algo me lleva realmente a escribir sobre este tema es el recurrente y rápido comunicado lanzado por el Partido animalista Pacma.
En él, daba su primer aviso al nuevo gobierno y le recordaba su voto favorable a la moción de censura que provocaba este cambio de gobierno, lanzando así su primera exigencia; “la aprobación de la ley de Bienestar y protección de los animales o “Ley Cero”.
Tras este, más de un profesional se habrá echado a temblar al ver la temida posibilidad de un fin o un sin fin de problemáticas en la realización de los diferentes espectáculos taurinos.
Bien pues, aquí es donde pongo mi punto de inflexión y baso mi reflexión de esta semana. Esta reflexión y mis preguntas van dirigidas hacia los profesionales. (matadores, ganaderos, empresarios, subalternos, etc.…).
Señores, ¿van a hacer algo y a tomar cartas en el asunto o van a seguir dando coba a los políticos de turno, mientras esperan que los aficionados reaccionen y defiendan la fiesta a la par de mantenerla económicamente?
¿Hará algo realmente importante la Fundación del Toro de Lidia, o se dedicará a salir en la foto una vez más?
Ojalá el tiempo me dé la razón y sirva la hipocresía y falsedad para la continuidad de la tauromaquia.









