Toda una bocanada de aire fresco significó el festival que tuvo lugar el pasado domingo en la plaza de toros de Bocairent. En estos tiempos que corren, lograr que todo un pueblo y su comarca vibren alrededor de una plaza de toros es algo más que satisfactorio.
Para ello bastó el entusiasmo de un pueblo volcado con algo que consideran un patrimonio propio, como es ese precioso coso escavado en la roca que cumple sus primeros 175 años de existencia. Bastó el empeño de una peña taurina, como la hermanos Espla, que empujó, y de qué manera, para que todo saliese bien. Y bastó la iniciativa de un empresario joven, que está abriéndose paso con fuerza en el mundo de la tauromaquia, y que fue capaz de organizar un cartel imaginativoy muy del gusto del público y aficionados, como se demostró, para que el éxito se produjese. Y, eso sí, que las autoridades no enredasen y tratasen de boicotear la celebración de una fiesta para todos los lugareños. Al contrario de lo que se hace ahora en muchos sitios.
Ni los más viejos del lugar recordaban unas colas como las que se vieron una hora antes del festejo, de aficionados para entrar en la plaza de toros. Ni las apreturas, ni los problemas que se vivieron para que se acomodase el público en los momentos previos a la celebración del espectáculo. La plaza, al ser una joya arquitectónica calificada de interés cultural, no puede ser numerada en sus asientos, lo que dificultó que los espectadores se colocasen cada uno en el asiento que le correspondía.
A pesar de las amenazas de lluvia, que luego no cristalizaron, la plaza se llenó. La venta anticipada de localidades llevó un ritmo extraordinario, ya que en los cinco puntos de venta existentes tanto en Bocairent, Villena, Onteniente, Alcoy y Bañeres se llegaron a recaudar casi el importe de 2.000 localidades.
Luego, además del éxito económico y de público, también hubo éxito artístico. El ganado embistió, y los actuantes dieron lo mejor de sí mismos, y contribuyeron a ofrecer más que atractivo espectáculo.
El público salió encantado de la plaza, dando pases y con ganas de más. La siembra está hecha. Y el ejemplo, dado.









