Así bautizó este año a la feria de Sevilla una persona joven muy conocida por mí cuando desde Madrid quiso sacar entradas para asistir varias tardes a los toros en la Maestranza. Acostumbrado a los precios de Las Ventas lógicamente se tuvo que asombrar. Y supongo que tampoco ha visto ningún año los de Bilbao y otras plazas.
A los que acuden a sentarse en los tendidos del Baratillo les obligan a rascarse bien el bolsillo y, claro, el tema no va viento en popa porque cuando los abonados se fueron, tras la llamada deserción de las figuras y consecuentemente veto a la plaza, lo hicieron de mil en mil y ahora vuelven, los que lo hacen, de uno en uno.
Pero sí, es la feria de los ricos y quizá por eso los ricos no van ni todos los días de farolillos en los que hemos visto cemento en 7 de las 12 tardes, con tres “No hay localidades hoy”, que es el cartel que ponen en las taquillas sevillanas lejos del clásico “No hay billetes”.
El soñado cartel no lo consiguieron Perera, Talavante y Roca Rey juntos,ni tampoco, aunque estuvieron a punto, el día histórico de “Orguillito”, Ponce, Juli y Talavante. Un lleno y un casi lleno.
Pero sí Castella, Manzanares y Alejandro Talavante juntos. Y Ferrera, Juli y Roca Rey, tras el indulto, y Ponce, Manzanares y Ginés Marín. El cartelito ansiado y Manzanares siempre han ido juntos, incluso el Domingo de Resurrección. Manzanares triunfa en Sevilla con sólo anunciarse.
Cuando hubo calidad y atractivo en el cartel, hubo cantidad de espectadores y expectación. Que se enteren todos que los seguidores de cualquier espectáculo quieren lo mejor, lo popular, las figuras, lo conocido, lo que sale en los medios antes llamados informativos.
Naturalmente hay que hacer más carteles y no pueden ser todos tops pero hay que combinarlos bien para que el público se sienta atraído y, sobre todo, evitar la repetición de los mismos sin futuro.
Son los días de inversión para recoger luego. Los grandes partidos de fútbol tienen unos precios altísimos, exagerados, desorbitados, pero los vulgares de Primera División no y si miras a los de 2ª y 2ªB te quedas sorprendido muchas veces de los pocos espectadores que hay. La mayoría son deficitarios. Pero es imprescindible forjar continuamente jugadores nuevos. Pues en el toreo, lo mismo.
Y solucionar lo de los precios para que no se pueda llamar a la de abril la feria de los ricos.









