¿Pero las casualidades existen?

David Mora paseó la única oreja de un excelente encierro de Alcurrucén no del todo aprovechado

Valencia, 14 de marzo. Cuarta de feria. Un tercio de entrada.

Cinco toros de Alcurrucén, muy bien presentado y de gran juego, y uno, quinto, de El Ventorrillo, más feo y también aprovechable.

David Mora (de verde manzana y oro), pinchazo y estocada, ovación; entera, aviso, oreja.
Álvaro Lorenzo (de celeste y oro), pinchazo y entrea, aviso, ovación; entera, palmas.
Luis David Adame (de azul noche y oro), entera, ovación; pinchazo y estocada, palmas.

De las cuadrillas destacaron Miguel Martín y Ángel Otero.

Valencia. Paco Delgado. Foto: Mateo

 

La gran noticia de ayer fue la muerte de Stephen Hawking, el científico británico con una mente privilegiada y un cuerpo devastado por la ELA, la esclerosis lateral amiotrófica. Un sabio que demostró que la voluntad todo lo puede y que tampoco existen las casualidades. Suya es esta frase que define muchas cosas: “Somos sólo una raza avanzada de monos en un planeta menor de una estrella muy común. Pero podemos entender el Universo. Eso nos convierte en algo muy especial”, como especiales son los toreros, que, sin embargo, suelen acahacar su posición en el escalafón a la mala suerte, a la mala administración o a la poca ayuda que reciben de quien gestiona el negocio. Pero es el toro quien pone a cada cual en su sitio. Las casualidades no se dan porque sí, como bien explicaría el físico inglés y como quedó demostrado, una vez más, en la cuarta función del abono josefino.

Los hermanos Lozano trajeron una gran corrida a las fallas. Un conjunto muy bien presentado y de gran juego que no acabó de ser aprovechado. Un excelente lote del que destacó el toro lidiado en cuarto lugar, con el que se lució al torear de capa David Mora. Tuvo una gran transmisión este animal y tras un fenomenal tercio de banderillas a cargo de Ángel Otero, y con la gente totalmente volcada el diestro toledano se fajó con él en una faena de mano baja y no poco temple pero a la que le faltó un punto de intensidad y apurar a un ejemplar extraordinario al que se debió premiar con la vuelta al ruedo. Falto puede que atención al presidente y desde luego sensibilidad en el público, que no pidió recompensa para este toro.
Pareció pararse tras su paso por el caballo el primero, pero remontó y de qué manera. Y aún falto de fuerza tuvo nobleza y calidad en abundancia para que David Mora, que también se lució al torear a la verónica, dejase un trasteo muy entonado en sus tres primeras series pero que fue decayendo progresivamente y acabó sin aprovechar las muchas opciones que dio su oponente.

Romaneó con genio el segundo toro, que parecía haber sido pintado por Moratalla Barba. Esperó en banderillas y sin embargo, aunque tardeó, cuando embistió lo hizo encastado, humillado y con brío. Pero no acabó de entenderlo Álvaro Lorenzo, que si estuvo compuesto y seguro no terminó de cruzarse.
El quinto, de El Ventorrillo, más feo y basto, se arrancó de lejos al caballo yendo de uno a otro suelto y sin fijeza, a su bola. En la muleta fue y vino, mejor por el pitón izquierdo, y conformándose su matador con estar otra vez aseado y correcto pero sin dar ese paso adelante que marca las diferencias.

Manso de salida el tercero, toro típico de Alcurrucén, ejemplo perfecto del encaste Núñez y que fue a más conforme avanzó su lidia, sin que un muy animoso y decidido Luis David Adame, muy de cara al tendido en todo momento y que sufrió hasta dos desarmes, acabase por entenderse con él en una labor de más envoltorio que contenido.
También fue aplaudido de salida el sexto, que empujó en varas y fue cosido a la muleta cuando las cosas se le hicieron bien. Sin quitarle el engaño de la cara el mejicano sacó una primera parte de su trasteo en la que entendió muy bien al de Alcurrucén, llevándole sus ganas a ir embarullándose progresivamente y quedando a su quehacer un tanto difuminado.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.