Las pasadas navidades se estrenó en los cines españoles la película Ferdinand. Una cinta de animación en 3D, producida por Blue Sky Studios y animada por 20th Century Fox , basada en el libro Ferdinando el toro, de Munro Leaf. La película está dirigida por Carlos Saldanha, y protagonizada por las voces en el doblaje de actores como John Cena, Mark Valle, Kate McKinnon, y Gabriel Iglesias.
Enrique Amat
El estreno de esta película, cuyo contenido generó no poca polémica por la visión que ofrece de la tauromaquia, pone de actualidad la celebrada novela del mismo título de Munro Leaf, un escritor estadounidense. Autor de literatura infantil, escribió e ilustró cerca de cuarenta libros, pero ninguno con el éxito obtenido por Ferdinando el toro, volumen que fue publicado como una aportación a la causa de la paz. Curiosamente, apareció al mismo tiempo que Ernst Hemingway ensalzaba las corridas de toros en su novelas. De esta obra se han hecho más de 60 traducciones. Gandhi lo proclamó como su libro favorito y fue seleccionado por la Internationale Jugend Bibliothek como uno de los diez libros clásicos a favor de la paz y la tolerancia y ha inspirado además a músicos e cineastas.
La obra trata de un toro joven llamado Ferdinando, quien mientras los demás toros pasan el tiempo jugando y dándose topetazos, prefiere estar tumbado entre las flores, a la sombra de una encina. Un día aparecen varios hombres a escoger al toro más fuerte de la ganadería. Ferdinando no tiene ningún interés en ello y va a tumbarse a la sombra de una encina. Una abeja, situada estratégicamente, será la culpable de que su destino cambie y se vea elegido para ser lidiado en una corrida de toros.
A la manera de un cuento clásico, el autor nos introduce en la historia de este toro peculiar, disfrutando con él en el campo y haciéndonos partícipes de su aventura como toro de lidia. El relato tiene un final feliz. Este argumento ha sido discutido en algunas ocasiones por los aficionados a los toros, pero no deja de tener interés por presentar una visión distinta de la fiesta, aunque sea tan edulcorada, animalista y buenista.
La historia fue adaptada en su momento un corto de dibujos animados de la factoría Walt Disney y la cinta, titulada Ferdinand the Bull ganó el Oscar al mejor cortometraje de animación en 1938. Disney produjo una obra maestra taurina. Un cortometraje de siete minutos y en color, cuyo rodaje se sitúa en la edad de oro de los estudios Disney.









