Ceret (Francia), Domingo Navarro y Esplá.
Seguimos con las declaraciones que hizo Domingo Navarro, que viene a ser continuación a la anterior anécdota.
Corrida de toros en Ceret (Francia), una de las plazas francesas donde se rinde culto al toro en toda su integridad.
Luis Francisco Esplá con los rehiletes en la mano. Toros de Miura difíciles y con mucho que torear, casi norma en los festejos que se celebran en esa singular plaza fronteriza, que por otra parte es una preciosidad de construcción y de comodidad y por la que siento una especial devoción.
Esplá exhibiendo sus portentosas facultades, atléticas y de profundos conocimientos de la lidia. El toro con muchos pies y fortaleza. Esplá clava en todo lo alto y sale airoso del trance, pero tiene que acelerar en la salida por la condición de su antagonista. Domingo Navarro se percata de la peligrosa situación y corta al toro.
¡No!, ¡no!, ¡no!, se oye en la plaza. Navarro llega también al burladero. Ha cortado al toro y espera la bronca y reprimenda del matador.
Esplá toma aliento y le dice a Navarro. “Menos mal que has cortado al toro, no podía más”
Navarro respira tranquilo, Se siente orgulloso de su acción.
Esplá saluda a los tendidos que le ovacionan con fuerza. Esplá es uno de los toreros preferidos por esa afición.
En esa plaza de Ceret, Esplá sufrió una gravísima cornada y tuvo que se evacuado en helicóptero hasta Perpiñan.
Quien firma estas líneas mantuvo contacto a diario varias veces con Domingo Navarro quien me fue informando del devenir de una cogida que pudo tener consecuencias trágicas.
De ahí viene mi amistad con ese gran torero que ha sido Domingo Navarro.
Y termino con otro sucedido entre Navarro y Esplá. Navarro falla con la puntilla. Maestro, lo siento, le dice a Luis Francisco, es muy raro que yo falle con la puntilla, pero ha sido así.
Respuesta de Esplá. “Calla, calla, a mi me vas a pedir excusas, si yo soy la tia Colasa con los aceros”…
Hasta en eso hay torería.









