Ponce no hace distingos

Enrique Ponce dio ayer una gran tarde de toros. Fue en Villanueva de Córdoba, una plaza de tercera en la que firmó una actuación de primera.

No importa el lugar. Ponce no hace distinciones entre capital o pueblo o coso de primera o de segunda categoría. El maestro es siempre el mismo: máxima entrega y máxima calidad allí donde toree. Máxima honradez profesional, por tanto. Ayer tocó torear en Villanueva de Córdoba y el aficionado que acude a ver al de Chiva en este coso tiene el mismo derecho de verle en plenitud que el que acude a Las Ventas. Ponce lo sabe, por eso no hace distingos. No las hizo nunca.

Se lidiaron toros y novillos de Sancho Dávila y Conde de Villafuente y con Ponce, que cortó tres orejas y un rabo, actuaron El Cid, que paseó una oreja, y el novillero Carlos Jordán, que fue premaido con cuatro orejas y un rabo.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977.

Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.

Es autor de alrededor de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…