Una vez pasadas las fechas de lo que siempre fue la feria taurina de Xátiva, no puede dejar de venir el recuerdo un año más de una figura más que emblemática en la historia de esta plaza.
Sobre todo cuando esta localidad valenciana, que en su momento contó con la que era la segunda plaza en importancia de la provincia, se ha quedado un año más, y ya van once, sin toros en su tradicional Fira d’ Agost.
Xàtiva no ha ofrecido un año más programación taurina durante sus fiestas. Y es que es una ciudad donde se ha torpedeado a la tauromaquia desde su ayuntamiento. No se puede ni se debe olvidar aquel patético, ridículo, morganático y bochornoso referéndum que tuvo lugar hace años. Una mascarada que aprovecharon para acabar con la tauromaquia con nocturnidad y alevosía. Y el nuevo recinto sigue cerrado y así seguirá, parafraseando a Rafael Molina “Lagartijo”, “pa sécula sin fin”.
Por ello, nunca deja de ser el momento de volver a recordar a una figura que marcó toda una época en el coso setabense: Enrique Grau, quien consiguió dar el máximo esplendor a la plaza que en su momento inaugurase Rafael El Gallo. el 15 de agosto de 1919. Aquel día se lidiaron reses del Duque de Veragua. En aquella ocasión completaron el terceto Juan Anlló Nacional y Manuel Varé Varelito.
Grau logró colocar al coso de Xátiva, no sólo como el segundo de la provincia de Valencia, sino también toda una referencia en el panorama taurino nacional.
En la década de los 60 su padre, Rafael Grau, fue el empresario de esta plaza en la que también ofreció carteles del máximo interés. Así, el 4 de abril de 1969 consiguió que casi se llenase la plaza por primera vez. Ese día se anunció la actuación del mejicano Alfredo Leal, Manuel Benítez El Cordobés y Palomo Linares, en una tarde de intensa lluvia y granizo, que impidió el lleno total
Enrique Grau Juan, en 1989, se hizo cargo de los destinos de la plaza setabense. “Debutó” con un festejo el 28 de mayo, en el que frente a toros de Peralta actuaron Manili, Espartaco y Joselito en lo que fue la primera corrida llamada de Primavera.
El 18 de agosto de 1993 fue capaz de poner el primer cartel de “no hay billetes” de la historia del coso, al que Joselito El Gallo calificó como “el más grande del mundo”. Y es que el día 11 de abril del año 1920 actuaron las dos máximas figuras del toreo de entonces que protagonizaron la llamada Edad de Oro de la Tauromaquia: Joselito y Juan Belmonte. Y el coso setabense sólo se llenó en la mitad de su aforo. Ello dio pie a que en cierta ocasión le preguntaran a Belmonte sobre cuál era la plaza más grande en la que había actuado, a lo que éste respondió de modo tajante: “La de Xàtiva. Porque en ella toreé con mi compadre José y sólo hubo media entrada.”
Pues Grau lo consiguió en una corrida en la que, frente a reses de Alipio Pérez Tabernero, hicieron el paseíllo Litri, Enrique Ponce y El Cordobés. Y no acaba el tema aquí, porque el 17 de agosto de 1994 logró colocar por segunda vez este siempre ansiado cartel con una corrida de Ana Romero, en la que actuaron Joselito, Enrique Ponce y Jesulín de Ubrique. Aquel día Ponce indultó un toro.
Y el 19 de agosto de 1995 se volvió a acabar el ansiado cartel con el anuncio de la lidia de toros de Victorino Martín por Joselito, Enrique Ponce y Manuel Díaz El Cordobés. La foto que ilustra este artículo corresponde a aquel día, con cinco Enriques en el callejón: Grau, Amat, Moratalla, Ponce y Martín Arranz.
Asimismo, el 1 de mayo de 1996 logró la vuelta de Manuel Benítez El Cordobés a Xátiva, para darle alternativa a José Pacheco El Califa ante toros de Nazario Ibáñez. Y el 15 de agosto de 1998 fue capaz de llevar a Curro Romero al coso setabense. Aquel día se lidiaron toros de José Luis Pereda y alternaron con el Faraón de Camas Enrique Ponce y El Califa.
Enrique, empresario entusiasta, emprendedor, imaginativo, trabajador incansable y con un gran don de gentes, logró con su trabajo y esfuerzo, y un equipo del que formaban parte entre otros gente como Rafael Reig, Juan José Muñoz, Rafael Lloris, Botella, implicar a Xátiva y toda la comarca en sus festejos taurinos. La feria taurina de esta ciudad se convertía en todo un acontecimiento taurino y social, y por el coso setabense se dejaban caer relevantes figuras de la política, la economía, la cultura, y la vida social valenciana.
Enrique fue capaz de dar festejos hasta en el mes de enero, se inventó la llamada Corrida de la Primavera, y programó en su feria de agosto de los mejores carteles en cantidad y calidad, con presencia de todas las figuras del escalafón en su plaza.
En 2002 dejó la gestión del coso con una gran feria en la que llegó a programar hasta seis espectáculos taurinos: tres corridas de toros, un festejo de rejones, una novillada picada y un espectáculo cómico taurino. Todo un record.
El 16 de agosto de 2006 se inauguraba la nuevo plaza con una corrida de Torreherberos que lidiaron Manuel Díaz El Cordobés, El Fandi y Salvador Cortés.
El 17 de agosto de 2014 El Soro volvió a los ruedos en esta plaza para lidiar un encierro de Benjumea junto a Daniel Luque y Román. Y el último festejo que hasta el momento ha tenido lugar en Xàtiva se celebró el 18 de agosto de 2015. Ese día tomó la alternativa Javier López El Javi. Se lidiaron toros de Torrehandilla y Torreherberos y completaron el terceto Juan José Padilla y Miguel Abellán. Antes, se habían doctorado en Xàtiva alcoyano Andrés Coloma Clásico, Antonio Martín Guerrita y José Pacheco El Califa.
Ha pasado la feria de Xàtiva y en sus calles no lucieron carteles taurinos. Sus gentes no pudieron disfrutar de los toros. Los hoteles y los restaurantes de la ciudad no albergaron aficionados llegados de muchas localidades. Por la Albereda, convertida en un recinto ferial, no se vio el tradicional desfile de aficionados encaminándose al coso taurino bajo el clásico y agobiante calor. Y el bueno de Agustín Perales no pudo sacar el pañuelo blanco en el palco para que comenzase el desfile de cuadrillas.
Una plaza en la que también se ha prohibido entrenar a toreros y aficionados locales quienes, además, contribuian a mantener el piso en buen estado.
Y a Enrique Grau, desde su delantera de grada del cielo, se lo seguiran llevando los demonios viendo todo esto. Cuánto se te echa de menos. Tocayo. Amigo.


















