El pasado día 5 de octubre cumplió 90 años uno de los toreros con más tirón e influencia en la segunda mitad del siglo XX: Miguel Báez Espuny “Litri”.
Miembro de una larga dinastía de toreros, este tercer Litri de la historia de la tauromaquia es nieto de El Mequi, que actuó en el siglo XIX, y hermano póstumo de Manuel Báez “Litri”, al que un toro de Guadalest mató de una cornada en la plaza de Málaga en febrero de 1926. Antes y entre ambos hermanos se sitúa el primero de los diestros que llevó este alias: Miguel Báez, diestro modesto que, tras la muerte de su hijo se casó, en Gandía, con la viuda de este, María de los Ángeles Espuny Lózar, con la que tuvo a este Miguel Báez que enfila ya al centenario.
Torero de personalidad inconfundble, valor sereno y muy poderosa muleta, ha sido uno de los diestros más auténticamente populares con que ha contado la fiesta. Tuvo también una notable inteligencia, administrando a la perfección sus períodos de actividad taurina con los de reposo dedicado a la agricultura y el campo.
Néstor Luján, en su libro “Historia del toreo”, dijo de él que “tuvo aquel estoicismo lúgubre, aquella tozuda decisión familiar de su estirpe de místico de una sombría secta del valor”.
Mató su primer becerro el 1 de junio de 1947, en la localidad onubense de Manzanilla, y vistió su primer traje de luces en Valverde del Camino el día 16 de agosto de ese mismo año, actuando junto a José Utrera ‘Costillares’ y Juan Posada.
Tomó la alternativa en Valencia, el 12 de octubre de 1950, de manos de Cagancho y con toros de Antonio Urquijo de Federico. ‘Pendolito’ fue su primer toro y le cortó las dos orejas y el rabo.
Una alternativa que confirmaría el 17 de mayo de 1951, de manos de Pepe Luis Vázquez y con Antonio Bienvenida como testigo, al cederle el toro ‘Desagradecido’, del hierro de Fermín Bohórquez y al que cortó una oreja.
Alternó etapas en activo con otras retirado de los ruedos, actuando por última vez el 26 de septiembre de 1987, para dar la alternativa, en el anfiteatro romano de Nimes a su hijo Miguel, el último Litri que se ha vestido de torero.









