Los utreros de López Gibaja no estuvieron a la altura esperada y apenas dieron juego.
Las Ventas,4 de julio.
Segundo festejo del Certamen “Cénate Las Ventas“.
Un tercio de entrada.
Novillos de López Gibaja.
Álvaro Sánchez, silencio tras aviso y ovación.
Carlos Domínguez, silencio y silencio.
Álvaro de Chinchón, vuelta al ruedo y silencio tras aviso.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza1
Festejo del Certámen Cénate Las Ventas en el que se ha celebrado la segunda novillada nocturna. El ganado de López Gibaja no estuvo a la altura esperada. Los utreros apenas dieron juego, tuvieron desigual presencia, la bravura no apareció, minímamente colaboraron y carecieron de entrega. Afortunadamente la terna echó el resto y dio lo mejor de sí. Álvaro Sánchez, quien hizo su presentación, mostró firmeza y asentamiento frente a un lote que no le dio opciones, Carlos Domínguez inició de rodillas con la muleta, cerca de los medios, conectando con el público. Álvaro de Chinchón supo entender al de su presentación, se acopló, cuajó muletazos por ambos pitones y consiguió que el público solicitara la oreja, denegada por el Presidente, dando finalmente una merecida vuelta al ruedo.
Álvaro Sánchez saludó por verónicas a su primero que se mostró desentendido. No quiso ir al caballo y recibió demasiados capotazos desarrollando peligro y sin entrega en los puyazos que recibió. Prendió feamente en banderillas a Juan Carlos Rey quien se libró de males mayores y pudo poner brillantemente su segundo par. Durante la faena de muleta el novillo estuvo pendiente de todo lo que ocurría y sin entregarse. Aún así Álvaro le plantó cara, ligó por el derecho, aguantó embroques violentos e intentos de huir del astado. Por el izquierdo fue deslucido pero la firmeza, el valor en la corta distancia, la tranquilidad en la cara y la calidad de algunos muletazos mantuvieron la atención del público que valoró la actuación del torero, en este importante día de su presentación en Las Ventas ante el manso y deslucido novillo. En su segundo estuvo asentado por verónicas y remató con una buena media. Brindó al público y fue arrollado en el primer muletazo al citar por el derecho. Áspero y con escasa casta lo puso difícil por el izquierdo. Con arrojo y suficiencia consiguió varios de calidad con la zurda ante este ejemplar de difícil lidia y condición.
Carlos Domínguez tuvo un primero sin entrega en el capote que manseó en varas yendo de un picador a otro y sin empujar en ambos. Brindó al público. En la muleta fue manso y con escaso desplazamiento. Por el derecho fue posible ligarlos pero no darlos con lucimiento. Por el izquierdo fueron de a uno, punteando, con derrotes que provocaron rotura de estaquillador y deslucieron lo realizado. Brindó su segundo al público. Derrochó valor en la muleta al recibir de rodillas con unos vibrantes derechazos junto al centro del albero. El escaso desplazamiento dificultó la labor, optó por torear en la corta distancia y aún así se quedaba debajo. La faena fue a menos al tener que darlos de a uno, a veces de a dos, y no aprovechar suficientemente la humillada embestida por quedarse corto, diluyendo así lo anteriormente conseguido.
Álvaro de Chinchón no pudo lucirse a la verónica con su primero por la falta de entrega del utrero. En el caballo metió la cara sin fijeza en la primera vara y protestando en la segunda. Con la muleta se lo llevó a los medios. Por el derecho se puso en el sitio, se lo pasó templado y con cercanía cuajando algunos que conectaron con el respetable. Por el izquierdo metió la cara con calidad y nobleza pero queriendo irse. Reanudó con la derecha y dejándosela puesta consiguió mantenerlo con el público a su favor. No se pudo hacer más con el manso. En el último inició con la muleta cerca del tercio ligando la serie y metiendo la cara con nobleza. Por el izquierdo se mostró violento y enganchó con frecuencia la muleta.









