Más de cuatro horas estuvo Paco Ureña en el quirófano del Hospital General de Albacete, donde el equipo de oftalmología del citado centro trata de salvarle el globo ocular izquierdo, gravemente afectado por el pitonazo recibido al lancear al cuarto toro de la corrida de ayer.
El percance sobrevino cuando el torero murciano toreaba de capa al cuarto toro de la corrida de ayer en Albacete, un ejemplar de Alcurrucén de más de 600 kilos, el cual le propinó un certero cabezazo a la altura del pómulo izquierdo, entrando el pitón por debajo el ojo.
Tras ser examinado en el callejón por los médicos de la plaza, que quisieron llevarlo ya a la enfermería, Ureña, con el ojo muy inflamado, cerrado por completo y visiblemente amoratado, decidió volver al ruedo para completar su actuación, dejando una faena muy emocionante en la que muy mermado acabó finalmente con el toro, demostrando un pundonor extraordinario.
Uno de los doctores de la plaza de toros albaceteña, Jesús Cuesta, aseguraba que el percance es “muy grave” y que, incluso, podría costarle la pérdida de la visión del ojo afectado: “Entró en la enfermería con un gran hematoma y una fuerte hemorragia en el interior del ojo. La pinta era muy mala, de ahí la decisión de derivarle a toda prisa al hospital, porque el tiempo jugaba en su contra y había que operarle cuanto antes porque los daños podían ser irreversibles”.
Al margen de la herida en el ojo, Ureña está fuera de peligro, pues al parecer no hay ningún daño cerebral ni lesión que haga temer por su vida.









