Una dinastía que llega a su fin

Luis Miguel Calvo cortó la coleta a su hermano Pedro.

Pedro Calvo se retiró del toreo activo este pasado sábado en Talavera de la Reina como subalterno de Rafael Cerro. Su hermano Luis Miguel, a cuyas órdenes debutó como subalterno fue el encargado de cortarle la colecta con Rafael Cerro como testigo. Un gesto simbólico que cierra un circúlo casi tres décadas después de que debutara de luces en la plaza de El Plantío de Burgos el 3 de julio de 1992 y setenta años después de que su padre, el gran Pedrito Calvo, hiciera su presentación de luces en Salas de los Infantes el 15 de mayo de 1950. Entre medias, la prometedora carrera de Luis Miguel Calvo como novillero y como matador de toros. Y al final, más de setenta años de honestidad y torería.

El fundador fue Pedro Calvo, conocido como novillero y subalterno como Pedrito Calvo. Toreó mucho en los años 50 y 60. Estuvo de subalterno hasta 1988. Su hijo Luis Miguel Calvo fue matador de toros. De novillero gozó de cartel, llegó a cortar tres orejas en Bilbao en mayo de 1985. Tomó la alternativa en Sevilla tras una cornada en banderillas en Burgos en 1987. Fue protagonista de la famosa Serie de TVE, Juncal. Toreo hasta 1999 de matador y desde entonces ha sido un buen subalterno a las órdenes de toreros como Fernando Robleño, Miguel Ángel Perera o Rivera Ordóñez. Otro de su hijos, Pedro Calvo ha sido subalterno desde 1993 hasta el pasado sábado que se retiró en Talavera. 70 años.

Setenta años de la saga de toreros más prolija que ha dado Burgos hasta la fecha. Una dinastía burgalesa de toreros que llega ahora a su fin.

 

Íñigo Crespo. Diario de Burgos